El diputado del PRI, José Chedraui Budib, consideró que el nuevo presidente del Comité Directivo Estatal (CDE), debe ser alguien que no tenga aspiraciones para futuros procesos electorales, pues primero debe trabajar por el partido y luego en proyectos personales.
Dijo que mientras se da el relevo al frente del priísmo poblano a cargo de Pablo Fernández del Campo, todos los militantes tienen que respaldarlo, tal y como lo solicitó el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI a través de la secretaria General, Ivonne Ortega Pacheco.
Expresó que no hay prisa para concretar el relevo de la dirigencia estatal del PRI; incluso, no descartó que Pablo Fernández del Campo -actual diputado local-, pueda quedarse otros tres meses al frente del instituto político.
“No hay ninguna prisa para cambiarlo, desde México han cambiado a los delegados que se encargarán en su momento de ver quién es la persona optima e idónea para reorganizar al partido”, puntualizó
Mencionó que lo primero que requiere el Revolucionario Institucional, es la inclusión de todos los líderes al interior del partido, la reestructura de la militancia para después hacer un trabajo de campo, donde los ciudadanos sepan el proyecto político que se impulsará rumbo al 2015.
Reiteró que el nuevo presidente del partido, debe ser alguien que se ponga “las pilas” para trabajar a favor del partido, dejando atrás cualquier proyecto personal enfocado a futuras elecciones.
Mencionó que el instituto tricolor tiene las condiciones para recuperar los espacios que en 2010, 2012 y 2013 se perdieron y que sólo se alcanzará a través de la unidad de todos los priístas.
Cabe señalar que los personajes que podrían llegar a la dirigencia estatal del PRI son: la diputada federal Rocío García Olmedo y el delegado de Sagarpa, Alberto Jiménez Merino, este último quien ha dicho que “es un soldado del partido” para cualquier indicación que reciba.