Por Patricia Moreno Sánchez
Alumnos, ex alumnos, padres de familia y profesores se despidieron de su escuela Héroes de la Reforma, para ello cerraron la calle 11 Sur donde se ubica el emblemático edificio, tras inhabilitado como centro educativo, tras el sismo del 19 de septiembre.
En esta despedida con cantos, lágrimas y tristeza, los asistentes pidieron que no sea demolida su escuela, algunos dijeron estar conscientes de que no podrá seguir siendo una institución educativa pero piden que se conserve el histórico edificio.
La maestra Alejandra, comentó que es muy triste que su escuela, donde se vivió muchas experiencias como alumna y como maestra.
“Son sentimientos encontrados porque aparentemente es solo una estructura, pero lo que vivimos no se olvida, son recuerdos muy bonitos, esperemos que no destruyan nuestra escuela”
Un alumno de quinto año de primaria dijo que el quiere regresar a su escuela, pese a que se asustó el día del sismo.
“La Verdad si siento feo, y no quiero que la destruyan, yo quiero regresara mi escuela”
En tanto que los profesores jubilados comentaron que esperan que no sea demolida.
“Yo soy un maestro jubilado y aquí me forme en la Normal del Estado como maestro y luego fue maestro. Por ello no lo pueden tirar es un monumento. Espero que no lo vuelvan un simple hotel”
Por ultimo un grupo de jóvenes entonaron su himno escolar para despedirse de querida escuela Héroes de la Reforma.
TAMBIEN SE DESPIDEN DE LA LEONA VICARIO
En la escuela Leona Vicario, una de las instituciones con mayor daño y que se presume puede ser demolida, los alumnos llegaron esta mañana a despedirse y para ello le escribieron diversas frases en sus muros.
EN SAN ALEJANDRO SE DESPIDEN CON GLOBOS
En tanto que en el Hospital General No. 36, mejor conocido como San Alejandro del IMSS, los trabajadores, médicos, enfermeras y jubilados se despidieron del edificio con globos.
Afirmaron que es toda una vida la que pasaron en este nosocomio cuidando y atendiendo a miles de pacientes, por lo que ahora se será demolido es una gran nostalgia lo que los obligó a llegar hasta las puertas de San Alejandro.