Por Roberto Fuentes Vivar
MAS y cómo se vende un ideario político
En días recientes –con motivo del inicio de una compra consolidada de medicamentos que inicio este martes-, el director del Instituto Mexicano del Seguro Social, Mikel Arriola, dijo que las licitaciones le han permitido ahorros a la institución por más de 12 mil millones de pesos, al evitar prácticas ilícitas, y fue enfático en que “nadie va a sangrar más al Seguro Social, ni se hará millonario a costa del instituto”.
Lamentablemente, con este ahorro se han tocado muchos intereses económicos, los cuales hacen hasta lo imposible para no perder sus privilegios, incluso asociarse con organismos políticos que presuntamente abanderan causas sociales, pero que buscan atacar a instituciones como el IMSS únicamente para obtener popularidad y provecho, sin entender el trasfondo de los asuntos que avalan.
Es el caso del Movimiento por la Alternativa Social (MAS) en Puebla, de Marco Antonio Mazatle Rojas y Ricardo Jiménez Ávila, un organismo político que se promueve como defensor de derechos humanos, pero que se sube al ring a veces sin tener conciencia de que lo que defiende es precisamente lo contrario a lo que señala su ideario político.
Es cierto que en ocasiones el MAS ha abanderado causas justas. Sin embargo, recientemente convocó a una conferencia de prensa para defender a capa y espada a una empresa transnacional, concretamente a Baxter, que desea seguir sangrando al IMSS en Puebla, con sus actitudes monopólicas y prepotentes e incluso llegando a la mentira y la difamación.
Según lo señalaron en la conferencia de prensa de este movimiento, se acusa al Instituto Mexicano del Seguro Social, de estar coludido con la empresa PiSA para asesinar a un joven llamado Alejandro Afif. ¿No se dan cuenta de que a la empresa que atacan es 100 por ciento nacional y que se defiende como David contra un Goliat (Baxter) que intenta sangrar a una institución social como el IMSS, para obtener utilidades que finalmente pueden salir del país?.
Según Marco Antonio Mazatle Rojas y Ricardo Jiménez Ávila, el joven falleció debido a que supuestamente recibió un tratamiento de diálisis deficiente de la empresa mexicana PiSA, que ganó la licitación a Baxter en un concurso abierto que permite al Seguro Social librarse de lo que Mikel Arriola llamó “empresas que estaban acostumbradas a sacarle la sangre al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para hacerse millonarias”.
El caso es que el propio IMSS tuvo que aclarar que el lamentable fallecimiento del señor Afif no fue por recibir tratamiento alguno de diálisis, ni medicamentos de PiSA, y que el tratamiento que recibió, en su enfermedad terminal e irreversible, fue de hemodiálisis con medicamentos de otra empresa.
¿Por qué supuestos luchadores sociales como los dirigentes del MAS de Puebla abanderan la causa de una empresa monopólica transnacional en contra de una compañía mexicana? ¿Por qué abandonan sus principios al defender a Goliat y atacar a David? ¿Por qué avalan las mentiras del poderoso? ¿Porque hay dinero de por medio? Dice el filósofo del metro: un ideario de papel, vale menos que el papel moneda.