Al clausurar la 39ª Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública el pasado fin de semana, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, resaltó los avances alcanzados en la primera mitad de la Administración, en las líneas de acción en la materia trazadas hace tres años para recuperar la paz y la tranquilidad que demanda la sociedad mexicana.
Señaló que se ha avanzado en el tema de seguridad sin embargo todavía falta camino por recorrer. En este sentido el Primer Mandatario hizo una comparación de los indicadores que se registraron en los primeros 11 meses de 2012 y los que se obtuvieron en el mismo periodo de este año: La incidencia delictiva total se ha reducido 12 por ciento, el número de homicidios dolosos ha bajado 22 por ciento. En el caso de entidades de la frontera norte, esta reducción ha sido incluso de casi un 45 por ciento, el robo con violencia de vehículos y el robo en carreteras han descendido en más de un 24 por ciento, el secuestro ha disminuido 27 por ciento, Mientras que las extorsiones han caído 30 por ciento.
Además, precisó que “96 de los 122 objetivos prioritarios, es decir, aquellos delincuentes buscados y perseguidos por la ley, prácticamente el 80 por ciento de ellos ya no representan un peligro para la sociedad”.
Durante el evento el Titular del Ejecutivo enumeró las líneas de acción a seguir en materia de seguridad:
– PRIMERA: “Acelerar la profesionalización y dignificación de los integrantes de las corporaciones de seguridad, especialmente en el orden local. Para tener policías que sirvan al ciudadano, necesitamos que estén bien preparados, pero también que cuenten con la estima y el reconocimiento de la sociedad”.
– SEGUNDA: “Concretar un sistema de respuesta inmediata en casos de urgencia, con el servicio del número 911”.
Expuso que no sólo se trata de tener un número telefónico de emergencia homologado a nivel nacional, que por sí mismo, sin duda, ya es un avance, sino significa asegurar que los servicios que preste ese número de asistencia, de urgencias y de emergencia, realmente esté a la altura de responder ante cualquier llamado de emergencia.
– TERCERA: “Apoyar con decisión la plena, pero además eficaz implementación del nuevo Sistema de Justicia Penal. El mayor reto no son las instalaciones, no es la inversión dedicada para construir la infraestructura que requiere la operación de este nuevo Sistema de Justicia Penal, sino contar con el capital humano preparado”.
Este esfuerzo “debe convocarnos para darle puntual seguimiento a este sistema y asegurar que realmente cumpla con el objetivo y con el espíritu que se diseñó y que marca nuestra Carta Magna”, dijo.
– CUARTA: “Reforzar las acciones y los controles para garantizar el respeto y la protección a los derechos humanos. Transformamos las leyes, instituciones y políticas para que estos valores universales se ejerzan plenamente, se ejerzan a cabalidad; lo que sigue ahora es llevarlos a la práctica cotidiana, a la vida diaria, al ejercicio diario de quienes están involucrados, particularmente en temas de prevención, de procuración y de administración de justicia”.
– QUINTA: “Fortalecer la participación ciudadana en el diseño, implementación y evaluación de la política de Estado en materia de seguridad y justicia”.
El Presidente Peña Nieto reiteró su convencimiento personal sobre la necesidad de que, en torno a la marihuana, “haya un debate que nos permita arribar realmente a cuáles son las políticas públicas que debe seguir el Estado mexicano para lograr el objetivo que, me parece, es a donde debemos centrar nuestra atención”. Ese objetivo, precisó, “es evitar el que haya un mayor consumo de sustancias dañinas para nuestra sociedad, es lograr una educación entre la sociedad que nos permita disminuir y hacer conscientes a la población de los daños del consumo de sustancias nocivas para la salud de nuestra población. Ese es el objetivo”.
También manifestó que personalmente está en contra de la legalización del consumo de la mariguana.