Por Jesús Lemus/Puebla
El dirigente estatal del PRI, Pablo Fernández del Campo, minimizó las declaraciones en su contra, en torno a que su imagen está muy desgastada para seguir liderando los trabajos del partido en el estado de Puebla.
Sin embargo, reconoció que desde hace tiempo ya tiene listas sus maletas para irse del partido, siempre y cuando se lo indique el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), quien se encargará en próximas fechas del relevo en la dirigencia priista de Puebla.
Puntualizó que mientras no le digan que dejará el Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI, seguirá trabajando en el territorio poblano para preparar el proyecto político rumbo al 2015, cuando se renovarán diputaciones federales.
“Lo que digan o dejen de decir no me distrae, yo estoy enfocado en la agenda del partido, estoy concentrado para trabajar la estrategia ganadora que se empleará en el proceso federal 2015”, añadió.
Señaló que su sucesor debe ser alguien que esté a la altura de las circunstancias que hay en el estado de Puebla; es decir, que entienda como desempeñar el papel de oposición y defender las iniciativas impulsadas por el presidente de México, Enrique Peña Nieto.
Dejó en claro que cuando se vaya de la dirigencia del partido, este se encontrará en buenas condiciones, donde el nuevo presidente sepa las circunstancias en las que está el priismo poblano.
No hay que pasar por alto, que fue el diputado del PRI, José Chedraui Budib, quien declaró que la imagen de Pablo Fernández del Campo está muy desgastada; por lo tanto, urgió el relevo de este personaje al frente del partido.