• Habitantes de la colonia Adolfo López Mateos presentaron formal denuncia para exigir que la fiscalía pague los daños que causaron sus ministeriales en persecución.

Odilón Larios Nava.- Exigen los habitantes de los domicilios dañados por policías ministeriales en la colonia Adolfo López Mateos, que la Fiscalía General del Estado (FGE) pague los desperfectos. Los ministeriales protagonizaron una persecución y balacera para capturar a 5 presuntos asaltantes de cuentahabientes a quienes se les vincula con el homicidio del comandante ministerial Raúl Ávila.
Luego de sufrir los destrozos en sus domicilios, donde les dañaron puertas, ventanas y algunas otras cosas en el interior de al menos seis casas, acudieron a presentar denuncia penal. Primero fueron a la Delegación Norte del Ministerio Público pero de allí los mandaron a la Delegación Oriente, donde finalmente pudieron interponer la querella.
La denuncia que consta en la averiguación previa 204/2016 de la Agencia del Ministerio Público de la Delegación Oriente, se interpuso por los delitos de daño en propiedad ajena, abuso de autoridad, lesiones, robo y otros, en contra de quien resulte responsable. Cabe señalar que los vecinos afectados también dijeron que acudieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, para interponer la queja correspondiente pues vieron violados sus derechos fundamentales.
Cabe señalar que fueron cinco domicilios en donde los ministeriales ingresaron por la fuerza y causaron daños a las casas. En otro domicilio el vehículo que perseguían se impactó contra una barda y derribó parte de la misma.
Los afectados exigen a la FGE que pague los daños que su personal causó en los domicilios de la mencionada colonia. Dijeron que lo que más sienten es el daño psicológico que esta mala experiencia causó a los miembros de sus familias, entre ellos mujeres y niños.
Una de las afectadas comentó: “Ponga que los daños materiales, como sea se reponen, pero el daño psicológico y moral que nos dejaron es imperdonable, jamás vamos a quedar bien. No queremos ya ni salir a la calle por temor, no sabemos si abrir o no cuando alguien llega a tocar a nuestra puerta. Queremos que por lo menos las autoridades responsables se hagan cargo de responder por los daños y no se quieran deslindar”.