• El cuerpo presentaba una mancha hemática en el pecho, demás tenía huellas parecidas a las de un atropellamiento o arrastre.

 
Odilón Larios Nava. – El cadáver de un hombre fue reportado la noche de este lunes en Bosques de Manzanilla, concretamente en las calles Manzano y avenida Resurrección. El cuerpo presentaba huellas de que un carro le había pasado por encima, pero los vecinos aseguraron que allí solo lo fueron a aventar.

Minutos después de las nueve de la noche de este lunes fue cuando los vecinos se percataron que había un hombre tirado en la calle frente al número 9013 de la calle Manzano. El occiso portaba tenis de tela tipo Converse, pantalón color café de vestir, camisa negra y una sudadera tipo camuflaje.
Las ropas del hombre en la parte del pecho y el abdomen estaban rotas, y en las partes que quedaban desnudas se observaban huellas del tipo atropellamiento o arrastre. Además, en el pecho del lado derecho se apreciaba una mancha hemática.

El hombre es de estatura media, delgado, de aproximadamente 28 años, cabello corto y de color negro. Hasta el cierre de esta edición no se había precisado cómo llegó el cuerpo hasta ese lugar.

Personal de la Fiscalía General del Estado, de la Décima Comandancia Especializada en Investigación de Homicidios acudió para realizar las diligencias del levantamiento del cuerpo. Las autoridades revisarán si en las inmediaciones hay cámaras de seguridad para revisarlas y saber si lograron captar a los probables responsables.

Hay que recordar que en la misma colonia se han presentado en los meses recientes muchos robos a casa habitación, uno de ellos incluso cobró la vida de un abogado. Además, hay que recordar que el 20 de julio fueron abandonados en calles de esa colonia dos cuerpos descuartizados, uno de ellos el de Adrián Álvarez Juárez, alías “El Charrascas”. Y apenas unos días después, el 25 de julio, un cadáver masculino, envuelto en una lona, fue abandonado otra vez en Bosques de Manzanilla. Por lo anterior, ya hay preocupación entre los vecinos pues su colonia se convirtió, además de insegura por los robos, en un tiradero de cadáveres