• Después de una misa de cuerpos presentes, fueron sepultadas en el panteón de la colonia Chapultepec.

Odilón Larios Nava.- Las pequeñas María de los Ángeles y Patricia, ambas de apellidos Hernández Mujica, de 7 y 9 años de edad, fueron sepultadas este domingo en el panteón de la colonia Chapultepec. Como se recordará, las pequeñas fueron atropelladas por una unidad de transporte público en la carretera federal a Tehuacán, a la altura de Casa Blanca.
El padre de las pequeñas, en entrevista con este informativo, enfatizó que no requiere ningún tipo de dádiva económica por parte del responsable de la muerte de sus hijas, tampoco del propietario de la unidad, pues con nada le van a devolver a las pequeñas. Lo único que quiere es que se haga justicia y que el responsable sea capturado para que pague por el delito que cometió.
Como este diario oportunamente dio a conocer, el pasado viernes por la mañana, las dos niñas viajaban a bordo de una unidad de transporte público, la cual iba echando carreritas, para ganar pasaje, con la unidad 307 de la ruta 67.
Las niñas iban acompañadas de su abuela paterna, a quien acompañaban al trabajo, una rosticería ubicada a metros de donde ocurrió el atropellamiento, en la carretera federal a Tehuacán a la altura de Casa Blanca, en el municipio de Amozoc.
De acuerdo con los primeros peritajes la abuela pidió la parada, el chafirete se detuvo y le atravesó su unidad a su competidor de la unidad 307. Mientras bajaba a las niñas y a su abuela en el arroyo vehicular, el ruletero de la ruta 67decidió no esperar y rebasar por la derecha. En ese momento atropelló a las dos pequeñas.
Los neumáticos del camión 307 pasaron encima de las niñas, la muerte de las pequeñas fue casi de forma instantánea. Los técnicos en urgencias médicas avanzadas, sólo confirmaron el deceso.
Es por esa razón que este domingo, durante el sepelio de las menores, el papá y otros familiares, clamaron por justicia. Que las autoridades puedan dar con el paradero del chofer homicida, a quien algunos testigos también lo acusaron de haber ido hablando por teléfono al momento que atropelló a las hermanitas.

SENTIDO ADIÓS A LAS PEQUEÑAS

Este domingo a las 11:00 horas, en la colonia Veracruz, en una iglesia ubicada a unos metros de la casa de la abuelita, donde vivían las niñas, se hizo la misa de cuerpo presente, donde estuvieron acompañadas de familiares y amigos.
Después los dos pequeños féretros fueron trasladados en procesión al panteón de Chapultepec, donde entre aplausos, porras y música, las dos hermanitas fueron sepultadas en el lugar que será conocido como su última morada.
Cabe señalar que las niñas actualmente no estudiaban por lo que la Secretaría de Educación Pública (SEP) no pudo dar algún apoyo a la familia. El apoyo para la familia llegó de la patrona de la abuelita, es decir la propietaria de la rosticería, quien corrió con todos los gastos funerarios.
“Se acercó conmigo el dueño del camión responsable, pero yo no quiero nada, no quiero lo que me pueda ofrecer. Con nada pagan la muerte de mis hijas. Sólo pido justicia, saber dónde está el que mató a mis niñas”, dijo Abel Hernández, el padre de las pequeñas.