• Entre los lesionados se encuentra el director de Protección Civil de dicho municipio, quien presumiblemente es el propietario del taller de pirotecnia.

Odilón Larios Nava. – La explosión de un polvorín – que cuenta con los permisos correspondientes – en San Juan Xiutetelco, en la región de Teziutlán, dejó como saldo a cuatro hombres gravemente lesionados, quienes debieron ser trasladados vía aérea a la ciudad de Puebla, al Hospital de Traumatología y Ortopedia del Sector Salud.
El polvorín que estalló minutos después del mediodía cuenta con los permisos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) según informaron fuentes extraoficiales, y está ubicado en inmediaciones de la cancha conocida como “El Pollo”, en los límites con Jalacingo.
Fuentes extraoficiales indicaron que el polvorín pertenecería al director de Protección Civil de Xiutetelco, de nombre Pedro Murrieta Luna, de 63 años, quien habría resultado lesionado por la explosión.
Los cuatro lesionados son: Carlos Marcelo Hilario, de 27 años; Alexis Sánchez Hernández, de 26 años; Pedro Hernández Herrera, de 29 años; y Pedro Murrieta Luna.
Los cuatro fueron trasladados por medio de los helicópteros del estado de Puebla al Hospital de Traumatología y Ortopedia del Sector Salud en la ciudad de Puebla.
Los cuatro hombres presentan quemaduras en el 90 por ciento de la superficie corporal. Su estado de salud es considerado como muy delicado y de pronóstico reservado.
Cabe señalar que en el mes de octubre y noviembre se presentaron también explosiones de polvorines, uno de ellos clandestino, en aquel municipio ubicado en la región de Teziutlán. Desgraciadamente en el caso del mes de octubre se perdieron tres vidas humanas y en el caso de noviembre hubo cinco lesionados y cuantiosos daños materiales.
En este espacio informativo se dio a conocer la preocupación de los habitantes del Centro de aquella comunidad pues afirman que hay varios almacenes clandestinos de pirotecnia en el lugar, lo cual representa un evidente riesgo para la población en general, sin embargo, las autoridades locales y estatales han hecho caso omiso a esas denuncias ciudadanas.