• El Quino ingresó a la delincuencia organizada para oponerse a los Zetas, quienes secuestraron a su padre en dos ocasiones.
• Después de unos años escaló hasta ser el líder del Cartel Jalisco Nueva Generación en Veracruz; al momento de su muerte era considerado el delincuente más importante en aquella entidad.

Odilón Larios Nava.- Cuatro balazos, tres en la zona abdominal y uno en el rostro, fueron los que acabaron con la vida del que hasta el pasado viernes era considerado el capo más peligroso en el estado de Veracruz, Ricardo Arturo Pacheco Tello, alías “El Quino”. Fue el pasado día sábado cuando el cadáver fue reclamado por varios hombres ante las autoridades poblanas y llevado a su entidad de origen.
Es importante recordar que la Marina Armada de México, por medio de un operativo implementado en la comunidad de Chipilo, en el municipio de San Gregorio Atzompa, en Puebla, el pasado viernes logró abatir en un enfrentamiento a El Quino. Fuentes policiales indicaron que para intentar escapar, el capo habría abierto fuego contra los marinos, quienes repelieron la agresión y lograron aniquilarlo.
Este rotativo informó que había trascendido la detención de varias personas durante las acciones de los marinos. Esto fue confirmado de manera oficial por la Fiscalía General del Estado (FGE). La dependencia informó que se detuvo a Raúl N, y a dos mujeres de nombres Juliana y Judith, a quienes se les encontró en poder de armas de fuego y drogas.
El pasado sábado personas del sexo masculino acudieron con las autoridades de la Fiscalía para reclamar el cuerpo de El Quino, quien hasta el viernes fuera el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación en Veracruz, luego de que les fuera entregado se presume lo llevaron hasta su natal Veracruz.

LA GESTACIÓN DE EL QUINO

Según fuentes en el estado de Veracruz, El Quino ingresó a las filas de la delincuencia organizada como una forma de enfrentar a los Zetas. Su padre y él, eran comerciantes en el mercado Hidalgo, en Veracruz – tenían una carnicería –.
El padre, del que a la postre sería considerado el capo más peligroso en el estado veracruzano, fue secuestrado en dos ocasiones. Las fuentes consultadas indicaron que de alguna manera esto influyó en que El Quino se alzara en contra del grupo de Los Zetas.
Así habría ingresado a formar parte de la delincuencia organizada, llegando a ser el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, después de que Juan Carlos Carranza Zaavedra, alías El Ñaca, dejara Veracruz para ir a Jalisco.
A El Quino se le consideró como un hombre sumamente violento, responsable de muchas muertes y de la mayoría de las narcofosas localizadas en las semanas recientes en el estado jarocho.

PARTE OFICIAL DE LA FGE

Elementos de la Unidad de operaciones especiales de la Secretaria de Marina lograron identificar a Ricardo “N” alias “El Quino” y Luis Raúl “N”, al percatarse de su presencia realizaron disparos con arma de fuego sobre el personal de la marina, repelieron la agresión, resultando abatido Ricardo “N” alias “El Quino”, quien portaba un arma de fuego AK 47.
La Fiscalía General del Estado (FGE) acudió en apoyo con personal de la Agencia Estatal de Investigación y peritos del Instituto de Ciencias Forenses para realizar la diligencia de levantamiento de cadáver al domicilio ubicado en Privada Santa Rosa 23 de Chipilo de Francisco Javier Mina, municipio de San Gregorio Atzompan, donde se llevó a cabo la recolección y procesamientos de indicios balísticos localizados en el lugar de los hechos.
Después de obtener el cateo por el Juez de Control se continuó con las investigaciones logrando asegurar dentro del domicilio los siguientes indicios: 220 envoltorios con polvo blanco, con las características propias del estupefaciente denominado cocaína; 100 gramos del narcótico denominado cristal; un arma de fuego calibre 9 mm marca Luger, con un cargador abastecido con 17 cartuchos; un cargador abastecido con 24 cartuchos calibre 9 milímetros; una semi-ametralladora Uzi, con un cargador abastecido con 28 cartuchos útiles.
En el lugar se logró el aseguramiento de Luis Raúl “N” quien se introdujo al domicilio de Privada Santa Rosa portando un arma calibre 38, la cual utilizó para disparar a los elementos de la SEMAR, quienes lo desarmaron y pusieron a disposición de la FGE por el delito de tentativa de homicidio y portación de arma de fuego.
Asimismo, en el sitio se encontraban dos mujeres de nombres: Juliana “N” y Judith “N”, quienes fueron puestas a disposición del agente del Ministerio Público por delitos contra la salud.