• El equipo resaltó su labor de investigación para conocer la normativa en materia de monitoreo de suelos y ambientes

Estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Electrónica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) diseñaron un sistema inteligente de monitoreo de ambientes que permite obtener datos en tiempo real y de manera automatizada sobre distintas condiciones climáticas en espacios abiertos o cerrados.
Este proyecto, llamado SIMA, obtuvo el primer lugar en la categoría de Internet de las Cosas en la Feria de Proyectos (Fepro) ¡Levemos anclas!, en su novena edición, celebrada el año padado en el mes de septiembre, organizada por la Facultad de Ciencias de la Computación de la BUAP.
El equipo integrado por José Eduardo García Cantú, Xavier González de la Cruz, Jesús García Gutiérrez y Cristopher Manuel Rivas Aguilar, este último explicó que “la inquietud de este trabajo surgió hace un año, a partir de su intención por participar en la Copa Intel México, una competencia de proyectos de diseño electrónico orientada al internet de las cosas.
“Nos gustó el internet de las cosas y quisimos hacer una estación de monitoreo automatizada sin necesidad de una actividad presencial, pero sí con la ventaja de obtener los reportes en tiempo real. Para esto, el sistema se conecta a Internet y forma una red de nodos, los cuales están intercambiando información”, comentó.
Agregó que el sistema es adaptable de acuerdo con los sensores que se coloque, por lo que puede monitorear desde el pH de las granjas de peces hasta otras condiciones climáticas en laboratorios, invernaderos, zonas aledañas al volcán Popocatépetl, ríos, cuencas o lagunas como la de Valsequillo, donde se han monitoreado los grados de contaminación en tiempo real
Cabe señalar que el proyecto SIMA ha recibido asesoría de la doctora Julia Chávez Chávez, académica de la Facultad de Ciencias de la Electrónica de la BUAP, quien ha orientado al equipo en la realización de este prototipo, “con el cual ya se han realizado pruebas dentro de ciudad universitaria, así como en la laguna de Valsequillo, donde se obtuvo una base de datos sobre los grados de contaminación en distintos rangos como humedad, pH, temperatura y conductividad”, comentó e estudiante.
Para que SIMA se fuera construyendo, el equipo resaltó su labor de investigación para conocer la normativa en materia de monitoreo de suelos y ambientes.
“De igual forma, al indagar sobre la inversión realizada en el saneamiento de la laguna de Valsequillo y las razones por las que no ha sido efectiva, se encontraron que el monitoreo que hacen las autoridades no es constante, además de que tiene que ser presencial para obtener muestras, lo que dificulta la continuidad en las valoraciones de los contaminantes registrados en esta laguna, una de las más insalubres de Puebla, donde desembocan desechos de más de 50 municipios”, comentó Rivas Aguilar.