• Cuando comenzaron a cortar la caña se encontraron con el cadáver en avanzado estado de descomposición, y por la quema de la caña calcinado.
• Además, había sido parcialmente comido por la fauna; no se descarta que se trate de una mujer desaparecida en Casa Blanca.

Odilón Larios Nava. – El cadáver de una mujer fue localizado por cortadores de caña en campos de cultivo de San Juan Raboso en Izúcar de Matamoros. Se trata de una fémina de aproximadamente 30 años, el cual presentaba avanzado estado de descomposición, estaba incompleto por que la fauna del lugar se estaba comiendo el cuerpo, pero además fue calcinado por las llamas de la quema de la caña.
Se presume que el cuerpo puede corresponder al de una mujer que está desaparecida desde hace varios días, sin embargo, el mal estado en como se encontró el cadáver no permitió que fueran observables las características de la fémina. Dicha mujer desaparecida era vecina de la comunidad de Casa Blanca, en aquella región de la mixteca.
Trascendió por fuentes extraoficiales, que algunos de los familiares reconocieron los restos de algunas de las ropas, como el cinturón y algunos jirones de tela de la ropa de la mujer desaparecida. Las autoridades decidieron no basar la identificación de esta persona en esos débiles indicios y enviaron el cuerpo a anfiteatro de Puebla capital donde se recabarán muestras genéticas y se contrastaran con las de algunos de los familiares de la fémina desaparecida, así se sabrá con certeza si se trata de la mujer que está desaparecida.
Los reportes de habitantes de Izúcar de Matamoros indicaron que la quema de la caña se hizo alrededor de las 03:00 horas – la caña tiene hojas muy cortantes, por ello, para cosecharla se le prende fuego, así solo queda el tronco y eso facilita el corte a los jornaleros – en los ejidos ubicados en el Camino Blanco a Puctla, en San Juan Raboso.
Los cortadores de caña llegaron a laborar a las 07:00 horas y algunos de ellos se percataron de un fuerte olor a cuerpo putrefacto, se acercaron al origen del hedor y notaron que no se trataba de un perro muerto como pudieron creer en un primer momento, sino del cadáver de una mujer.
El cuerpo ya acusaba un avanzado estado de descomposición, además se observaba incompleto por la acción de la fauna del lugar, y encima de todo ello el fuego daño más lo que quedaba del cadáver.
Cabe señalar que en la región cañera es frecuente que los homicidas se deshagan de los cuerpos en los cañaverales, ya que al ser muy vastos y tupidos permiten que los cuerpos permanezcan sin ser localizados durante mucho tiempo.
Policías locales llegaron para acordonar el sitio y posteriormente el personal de la Agencia Estatal de Investigación de Izúcar de Matamoros llevó a cabo las diligencias del levantamiento del cuerpo e iniciaron las investigaciones del caso.