*La Roja ganó en penaltis 4-2 a Argentina

Lionel Messi quien falló un penalti de la serie para definir al campeón, y otra vez Chile derrotó a Argentina con marcador de 4-2 en penales, para proclamarse monarcas de la Copa América Centenario.
En el comienzo, la Albiceleste tuvo una oportunidad en los pies de Ever Banega, que remató apenas desviado. Los campeones defensores, sin ideas y con dificultades para hacerse con el esférico, apenas pudieron mantenerse en su campo para evitar los embates de los argentinos.
Al promediar la primera parte, Gonzalo Higuaín dispuso de la ocasión más clara. En un error de la última línea de la Roja, el delantero del Nápoles encaró solo hasta la zona de peligro chilena y definió suave y por encima del golero Claudio Bravo, pero la bola salió a centímetros del palo derecho.
En la etapa complementaria, el dominador en los primeros minutos fue Chile. Con mayor aplomo y con la personalidad de uno de sus líderes como Arturo Vidal, los campeones de América capitalizaron la tenencia de la pelota y le hicieron difíciles las cosas a Argentina, que le costó tener la bola y mucho más generar algo de juego colectivo.
Mauricio Isla plasmó ese dominio en una jugada que casi se transformó en la apertura del marcador. En un disparo cruzado en el borde del área grande argentina, el balón salió apenas afuera del poste derecho del arquero Sergio Romero.
Y mucho mejor fue la ocasión del artillero del certamen Eduardo Vargas. El goleador ingresó en la zona de peligro albiceleste y ejecutó un tiro que Romero sacó con esfuerzo con su pierna derecha. Chile se mostraba definitivamente mejor.
A pesar de ello, Argentina, cuándo no a partir del talento y la repentización de su capitán Messi, gozó de una oportunidad sobre los instantes finales del encuentro. El astro del FC Barcelona asistió al Kun Sergio Agüero, quien quedó mano a mano con Bravo y lanzó su potente disparo por encima del larguero.
El cansancio y la presión le agregaron condimentos dramáticos para una final que ya en los papeles tenía mucho de carga para ambos elencos. No obstante, en el minuto 99 se produjo tal vez la jugada más electrizante y espectacular del cotejo decisivo. Tras un tiro libre en forma de centro de Messi, Agüero lanzó un cabezazo que Bravo sacó de manera increíble cuando se metía en el ángulo derecho.
Y con mucho de esfuerzo y no tanta claridad, la segunda parte del tiempo suplementario transcurrió con leve dominio argentino, que no pudo cristalizar en la red contraria. Una vez más, como en la edición 2015, hubo que dirimir el título en los penales.
En los lanzamientos desde los 11 metros, otra vez la Roja se mostró más efectiva y alcanzó su segunda coronación consecutiva. Messi y Lucas Biglia fallaron en sus remates al igual que Arturo Vidal, pero los otros cuatro chilenos fueron certeros y se coronaron bicampeones de América.