Por Alberto Arcega Macuil / Puebla
 El consumo del tabaco se ha convertido en el primer paso para que a futuro se tenga el contacto con las drogas ilegales tales como la marihuana, además de que los efectos del consumo excesivo del cigarro dañan más los órganos del cuerpo humano, aseveró Jorge Sánchez Mejorada, director general de la Asociación “Casa Nueva”.
El también investigador de la Universidad Veracruzana señaló que una persona que consume tabaco le puede ser más fácil involucrarse con la marihuana, ya que ambos se fuman, lo que provoca que el afectado genere un problema psicológico.
Sánchez Mejorada enfatizó que el tabaco va creando cierta mentalidad y un cierto estilo de vida que está basado en la utilización de algo para sentirse bien.
“Sí bien por un lado afecta y de manera muy severa el corazón, el pulmón y los riñones y es una causa de muerte particularmente del cáncer, es decir, a nivel físico son muchos impactos, por otro lado también sabemos que el tabaco como droga legal puede ser un puente hacia otras drogas”, puntualizó.
Añadió que como todas las sustancias psicoactivas, el tabaco es una droga que causa ciertos efectos en el cerebro, las cuales son variables, particularmente para la persona es una consumidora crónica, puede tener efectos tranquilizantes o bien ligeramente euforizantes, dado que la nicotina tiene esa capacidad.
Apuntó que desde el punto de vista psicológico, está documentado que el tabaco es un elemento distractor, distrae la atención del consumidor, es decir cuando la persona se lleva el cigarrillo a la boca y despide el humo le permite evadir situaciones por ejemplo de conflicto. Además de que genera cambio de estado de ánimo.
Finalmente, el especialista reveló que el que un joven consuma tabaco piensa o hace creer que se sienta como una persona adulta, por lo que de algún modo trata de imitar lo que hacen personas mayores que él.