ING. OSCAR LÓPEZ MORALES

La noticia de la muerte de Antonio Chedraoui, arzobispo de la Iglesia Ortodoxa en México y Centroamérica causó gran conmoción, no solo en los integrantes de su iglesia, sino en el mundo político, empresarial y social del país.
Chedraoui tuvo amistad no solo con presidentes de México, sino de otros países y por supuesto, con gran estima entre la comunidad libanesa desde hace 51 años que llegó a México.
Sus fiestas de cumpleaños eran famosas cada 17 de enero, pues a ella acudía toda la clase política y empresarial del país, allá en la parroquia de San Pedro y San Pablo que se ubica en Huxquilucan, Estado de México, donde por su puesto, nunca faltaba Enrique Peña Nieto.
Sin embargo, este año el ya tradicional encuentro tuvo que cancelarse debido a que ya presentaba problemas de salud, según se hizo constar en un comunicado girado para informar la situación:

El influyente obispo tuvo amistad con presidentes de Venezuela, Argentina, Brasil y Chile y además fue nombrado como uno de los líderes más influyentes de México en la Revista Líderes, concretamente en el lugar 59, de los 30 del ranking.
Gran número de políticos y empresarios poblanos también fueron cercanos al arzobispo Chedraoui.
Descanse en paz y vaya desde aquí mis condelencias a quienes lo tuvieron como un amigo muy cercano.

Las campañas en redes sociales que llaman a linchar a los rateros, parece que estàn logrando su cometido, pues ayer se presentron tres casos, no con consecuencias fatales para los delincuentes, pero los hechos están a la vista.
Ayer tanto el alcalde como el Secretario de Seguridad Pública, el arzobispo y los empresarios, hicieron un llamado para evitar caer en estos actos de ilegalidad, pero la verdad es que mientras la gente siga sintiéndose amenazada, dudo mucho que las cosas cambien.
Sobre todo después de las declaraciones del alcalde Luis Banck quien dijo que estarán vigilando las colonias donde se han detectado que viven los delincuentes, para evitar un linchamiento, es decir,para “cuidarlos” de que la gente no les haga daño.
Lo que nos faltaba.