Por Jesús Lemus/Puebla

A casi un año del sismo del 19 de septiembre, el Congreso del Estado de Puebla siguen con apuntalamientos notorios que ponen en riesgo la vida de quienes laboran en las dos sedes donde se distribuyen las oficinas de los diputados locales.

Ello fue detectado por los diputados locales de la coalición Juntos Haremos Historia, en el recorrido que realizan como parte del proceso de entrega recepción.

El primer caso alarmante se ubica en la sede principal del Poder Legislativo, sobre la 5 poniente 128, donde los trabajos de obra continúan para reparar los daños registrados por el sismo de hace un año.

Los trabajos de obra negra se caracterizan por polines que no están bien enterrados en la arena y que podrían derrumbarse ante un nuevo sismo, además de ser una de las zonas de reunión en caso de registrarse un nuevo movimiento telúrico.

Algo similar ocurre en el Mesón del Cristo, ubicado en la 8 oriente 216, donde también se tienen varios polines que sostienen algunas oficinas de los diputados locales.

Incluso, algunas oficinas parecen bodegas o basureros, luego de que no son habitadas por el riesgo que representa para los trabajadores del Congreso del Estado.