Por Patricia Moreno Sánchez

Como es tradición cada 16 de julio, desde las 5 de la mañana iniciaron las festividades con las tradicionales mañanitas a la Virgen del Carmen entonadas por miles de católicos poblanos que, con fervor y esperanza  llegaron hasta los pies de la imagen del Monte Carmelo.

Monseñor Víctor Sánchez Espinosa, Arzobispo  de Puebla, presidio la misa de las 12 del día en la que varios niños y niñas fueron confirmados en la fé católica.

Monseñor afirmó que la Virgen del Carmen es una de las grades advocaciones  y por ello miles de fieles católicos, llegaron a venerar a la Santísima Virgen del Monte Carmelo.

“Esta advocación de la Virgen del  Carmen, es de las más veneradas de este barrio y de la ciudad, por ello los estamos acompañando”.

Como cada año, cientos de personas hicieron fila para pasar bajo el Manto de la Santísima Virgen del Carmen,  lo cual solo se permite solo en esta fecha, en esta ocasión se colocó un barandal para  tener mayor orden.

Al interior del tempo hubo misas y confesiones todo el día, en tanto que en el atrio del templo del Carmen, uno de los más antiguos de Puebla, los padres franciscanos no de daban abasto con la bendición e imposición del Santo Escapulario del Carmen.

Los franciscanos nos comentaron que aquella persona  que leva el escapulario de la Santísima Virgen, también lleva su protección.

“La devoción del  Santo Escapulario inició desde el Siglo XIII con San Simón Stock en Inglaterra, que paso de generación en generación a los Carmelitas, que es una bendición que nos entregó la Virgen María en su advocación de la Virgen del Carmen”.

Comentó que este escapulario es un sacramental “por el cual como católicos nos obliga a tener un compromiso con la virgen, pero aclaro que no es un amuleto, no es mágico y no significa que la persona será salvada de sus pecados”.

LA VERBENA POPULAR

Es tradición que, después de escuchar misa y venerar a la Santísima Virgen del  Carmen, las personas se concentran en el Parque del mismo nombre, donde se lleva a cabo la verbena popular, para disfrutar de los antojitos mexicanos como son las tradicionales chalupas, cemitas, pelonas,  así como el famoso pan de fiesta, los algodones de azúcar, sin olvidar los juegos mecánicos, además de las atracciones como el tiro al blanco y las argollas.

No obstante, pese a la gran asistencia de visitantes, los puestos de alimentos se  veían con poca gente.