• Es urgentísimo reiniciar la consolidación de la Policía Federal, tarea abandonada irresponsablemente por el gobierno de Peña Nieto: Herminio Sánchez

La aprobación de la Ley de Seguridad Interior en México que prevé que las fuerzas armadas permanecerán en las calles, no motiva a los gobernadores a emprender por fin la labor de construir policías estatales fuertes y confiables por lo que no se verán obligados a comprometerse con la seguridad, advirtió Herminio Sánchez de la Barquera Arroyo, director Académico de los Posgrados de Ciencias Sociales de la UPAEP.
Destacó que además no establece fórmulas para fortalecer el control civil sobre las fuerzas armadas por lo que surge entonces un círculo vicioso: como no hay incentivos para que los gobernadores se comprometan con la seguridad, las fuerzas armadas seguirán actuando como policías; y como las fuerzas armadas seguirán actuando como policías.
“Si bien el problema de la inseguridad en México ha llegado a niveles verdaderamente terribles, parece que ni eso es capaz de hacer conscientes a nuestros políticos sobre la gravedad del caso y sobre la necesidad de tomar medidas que busquen resolver de raíz esta situación”, comentó.
Comentó que una tarea imprescindible para recuperar la tranquilidad en México es emprender una profunda reforma policial: es urgentísimo reiniciar la consolidación de la Policía Federal, tarea abandonada irresponsablemente por el gobierno de Peña Nieto.
“El problema central sigue allí: la falta de policías confiables y competentes, sobre todo a nivel estadual y municipal, a pesar de que la ley lo marca como obligación desde hace casi 10 años… de todos es sabido que la principal preocupación que tenemos los habitantes de este país es el tema de la creciente inseguridad, que en algunos puntos de nuestra geografía ha roto todas las marcas, de tal manera que el 2017 apunta para llegar a ser el año más violento en la historia moderna de México”, explicó.
E este sentido, recomendó la necesidad de reformar y modernizar este aparato militar, aunque sea paulatinamente: es anacrónico (y caso único en el mundo) que tengamos dos secretarías en materia de defensa, cuando deberíamos fusionarlas y tener una sola; no existe un Estado Mayor Conjunto.
“La culpa no es solamente de los estados y de los municipios, pues la Policía Federal ha sido prácticamente abandonada: si hubiese seguido creciendo al ritmo que mantuvo durante el gobierno de Felipe Calderón, estaríamos hablando hoy en día de un cuerpo de unos 80 000 efectivos, que ya hubiese permitido retirar paulatinamente a los militares de algunas regiones del país”, agregó.
Finalmente comentó que en lugar de apostarle al “mando único” (que existe más o menos en esa forma en la mayor parte del país y que tampoco ha funcionado), “deberíamos homologar procesos administrativos, de capacitación policiaca, de equipamiento y de reclutamiento, dejando el mando de los cuerpos a los gobiernos estaduales y municipales. Este es un punto que la LSI ni siquiera menciona”.