• Fue capturado por pobladores después de que robara en el interior de un domicilio.
• Amagaban con incendiarlo rociándole combustible y pólvora; finalmente fue entregado a las autoridades.

Odilón Larios Nava.- Un presunto ladrón estuvo a punto de ser linchado en la comunidad de Zacaola, en el municipio de santo Tomás Hueyotlipan. El hombre fue detenido después de que robara efectivo y una tableta electrónica de un domicilio, la gente se reunió y lo tundió a golpes, después lo amarraron de un poste y amagaban con quemarlo con gasolina y pólvora, finalmente el pueblo entró en razón y entregó al presunto delincuente a las autoridades.
El presunto delincuente fue retenido por varias horas hasta que poco antes de las dos de la tarde de este miércoles las autoridades lograron rescatarlo de la turba para ponerlo a disposición del Ministerio Público.
El zafarrancho comenzó antes del mediodía y duró hasta después de las dos de la tarde de este miércoles, los hechos ocurrieron en la 9 Oriente esquina con la 4 Sur, del barrio de san Diego, en la junta auxiliar de san Miguel Zacaola, en el municipio de santo Tomás Hueyotlipan.
De acuerdo con reportes preliminares, cerca de 60 pobladores lograron capturar a un presunto ladrón de nombre Michel R., de 34 años de edad. Este hombre fue sorprendido robando en el interior de un domicilio de la citada comunidad, en donde había sustraído una tableta electrónica y dinero en efectivo.
Al ser capturado por los pobladores, el hombre fue vapuleado salvajemente. La turba impidió que los policías lo detuvieran y lo pasearon por la plaza pública para después amarrarlo en un poste de luminaria.
Los pobladores tenían pólvora y un recipiente con gasolina con los cuales amagaban con quemar vivo a este presunto ladrón. Ante la negativa de los pobladores de entregarlo a las autoridades se solicitaron refuerzos.
Es así como personal de la policía estatal, con apoyo de los municipios cercanos planeaba la irrupción en la mencionada comunidad para rescatar a este hombre y evitar que la comunidad cometiera un acto de barbarie.
Sin embargo, gracias al dialogo que mantuvieron las autoridades locales y estatales, lograron persuadir a la gente para que les entregaran al detenido y así poderlo poner a disposición del Ministerio Público para que fuera dicha autoridad la que fincara responsabilidades.