+ La donación de tierras ejidales y el apoyo financiero de la Fundación Jenkis permitió sacar la Universidad  del centro.

En enero de 1969 se entregaron las obras de edificación de CU: Arquitectura, Ingeniería Civil, Ingeniería Química, Ciencias Químicas, Administración y Derecho y Ciencias Sociales, los primeros inmuebles

Consagrada como parte de la identidad poblana, Ciudad Universitaria de la BUAP conmemora este mes 50 años de su fundación. Desde su creación se ha constituido como un espacio donde cientos de generaciones de estudiantes se han formado de manera gratuita, bajo un sistema educativo que ha dado espacio a distintas formas del pensamiento.

Su huella en la sociedad poblana, y en la historia del país, se refleja en el desempeño profesional de sus egresados y en el aporte de los líderes que han salido de sus aulas, donde el conocimiento y la ciencia sustentan a la estructura del campus más grande e importante de esta Universidad.

Gracias a la gestión del entonces gobernador Aarón Merino Fernández y de autoridades universitarias, en 1965 se logró que la Fundación Mary Street Jenkins otorgara el financiamiento para la construcción de Ciudad Universitaria.

La necesidad de abrir nuevos espacios para los estudiantes se convirtió en una demanda inaplazable, por el rápido crecimiento de la matrícula. Mientras que en 1956 ingresaron 2 mil 500 alumnos, en 1963 la población ya se había duplicado, y en 1967 la Universidad ya albergaba a 10 mil estudiantes.

Algunas vicisitudes retrasaron la obra, entre ellas, la demora de la expropiación por utilidad pública de los terrenos ejidales. El decreto expropiatorio fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 27 de julio de 1966, e indicaba que el gobierno del estado se encargaría de pagar las indemnizaciones por la superficie afectada y por las pérdidas que tuvieran los ejidatarios de sus cultivos.