+ El HAWC muestra el mapa más detallado del Cosmos en rayos gamma ultra energéticos

A tan sólo un año de operaciones, científicos que colaboran en el Observatorio HAWC (High Altitude Water Cherenkov), entre ellos investigadores de la BUAP, revelaron un mapa del Universo nunca antes visto, a partir de rayos gamma ultra energéticos. En ese lapso, además, han detectado más de 40 fuentes de este tipo de energía, como remanentes de supernovas, nebulosas iluminadas por pulsares y sistemas binarios de estrellas con hoyos negros, que serán estudiadas a detalle para probar leyes físicas, en particular la gravitación, en condiciones que no son alcanzables en la Tierra.
De esta forma, el Observatorio HAWC demuestra su capacidad para identificar los fenómenos más violentos, de muy corta duración y alta energía del Cosmos. Apenas el pasado 6 de abril, detectó una ráfaga del blazar Markarian 501 que aumentó su brillo un factor de 5 durante varias horas. Lo anterior, gracias a que cuenta con 300 grandes detectores de luz Cherenkov, cada uno de los cuales contiene 200 mil litros de agua ultra pura, para detectar partículas producidas por el choque de un rayo gamma de muy alta energía con la atmósfera.
El HAWK es un instrumento sofisticado que puede ver objetos en luz de alta energía, no visibles para el ojo humano, como rayos gamma emitidos por remanentes de las explosiones de supernovas, el brillo de nubes iluminadas rápidamente, blazares y hoyos negros supermasivos de otras galaxias que devoran materia y lanzan chorros de partículas relativistas en direcciones opuestas, entre otros.
En rueda de prensa, Humberto Salazar Ibargüen, director General de Cómputo y Tecnologías de la Información y Comunicaciones de la BUAP y profesor titular por parte de la misma en el proyecto HAWC, consideró que este observatorio es “más eficiente a fotones del orden de algunos Teraelectrónvolts, equivalente a las energías alcanzadas en el Gran Colisionador de Hadrones de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en francés), en Ginebra”.
Sin embargo, agregó, el HAWC ha reportado la existencia de fotones de mucho mayor energía a la alcanzada por cualquier máquina producida por el hombre hasta ahora”.
La observación ininterrumpida de las dos terceras partes de la bóveda celeste en rayos gamma, hace del HAWC un instrumento ideal para detectar fenómenos temporales como las ráfagas de los blazares y alertar a la comunidad de observatorios.
Sobre el tema, Óscar Martínez Bravo, científico de la BUAP y miembro de esta red de investigación, comentó que “La emisión de rayos gamma por parte de objetos astronómicos refleja condiciones físicas extremas, como las que se alcanzan en la vecindad de los núcleos de algunas galaxias, conocidas como activas. HAWC pudo detectar una de las más brillantes conocidas: Markarian 501. El estudio de la variabilidad temporal permite acotar el tamaño de la región donde se produce esta energía”.