• Según testigos estudiantes del bachiller de Acatzingo se iban aventando y así es como por accidente derribaron al ciclista y lo lanzaron bajo las llantas de la camioneta.
• Así es que en este caso la culpa no fue ni del adolescente de la bicicleta, ni del conductor de la camioneta; sino de los estudiantes que iban jugando: refirieron testigos.

Odilón Larios Nava.- Un adolescente de 14 años de edad, se encuentra luchando por su vida en un hospital de Acatzingo, luego de que el pasado martes fuera arrollado por una camioneta de tres y media toneladas. En esta ocasión ni el adolecente, ni el conductor de la camioneta tuvieron culpa en lo ocurrido, señalaron algunos testigos, ambos fueron víctimas colaterales de las bromas de algunos estudiantes del bachiller.
El percance ocurrió el pasado martes por la tarde noche, a la hora de la salida de los estudiantes del bachiller F-19, dieron las fuentes consultadas por este diario. El atropellamiento ocurrió el pasado martes en la 3 Poniente entre la 3 y 5 Sur, del barrio de San José, en Acatzingo.
Según las fuentes, los estudiantes iban jugando y se aventaban unos a otros. En uno de esos empujones derribaron, por accidente, a José Raúl Marcelino Cruz, de 14 años de edad, quien iba manejando su bicicleta.
El adolescente que iba en su bicicleta cayó justo debajo de las llantas de una camioneta de 3.5 toneladas, la cual le causó fracturas y otro tipo de lesiones graves, lo cual lo mantiene hospitalizado en la clínica Santa Teresa. El joven de 14 años de se debate entre la vida y la muerte.
Mientras que el conductor de la camioneta, quien se quedó en el sitio se encuentra detenido y a disposición de las autoridades. Esto causó molestia entre las fuentes consultadas, ya que aseguran el conductor, al igual que el chavo atropellado, son víctimas las travesuras de los estudiantes.
Una de las personas entrevistadas por este diario pidió que los padres de familia de los estudiantes y los maestros los exhorten a comportarse en todo momento, porque en este caso sus travesuras ya provocaron una tragedia para dos familias – la del atropellado y la del infortunado conductor –.
Hasta el cierre de esta edición la salud del joven atropellado era considerada como grave, y había sido sometido a varias transfusiones sanguíneas.