El Rector de la BUAP ,Alfonso Esparza presidió una ceremonia conmemorativa en la Preparatoria 2 de Octubre de 1968. Allí afirmó que la matanza de estudiantes universitarios es un hecho “que no puede ni debe olvidarse”. Ante estudiantes, académicos y administrativos cuestionó si la sociedad hoy en día es capaz de honrar dicho movimiento. No tanto con huelgas, marchas y manifestaciones, como era entonces, “sino a través del fruto de su semilla”.

Acompañado del director de la preparatoria, José Rosas Ibarra, el Rector Alfonso Esparza colocó una ofrenda floral en memoria de los mártires de Tlatelolco: “Jóvenes que enarbolaron la bandera de la libertad para exigir la liberación de presos políticos, la supresión del delito de disolución social y el cuerpo de granaderos, así como castigo a los servidores públicos que actuaron con violencia en contra de los alumnos”. La semana de actividades conmemorativas que realiza la preparatoria “es un justo homenaje a los participantes de dicho movimiento”, comentó.       

Agregó que permiten a las nuevas generaciones conocer y valorar los hechos del pasado que cimentaron y fortalecieron la universidad pública. Medio siglo después, cuando es compresible que las nuevas generaciones ignoren muchos aspectos del movimiento del 68, es importante que eventos como este “nos refresquen la memoria, tanto por su reminiscencia histórica, como por la perspectiva que ofrece a la juventud”.

“Son como un reconocimiento que tienen la finalidad de incentivar en los estudiantes la apropiación crítica y analítica de los hechos históricos, que les permita comprender su impacto en nuestros días”, concluyó.

Finalmente, el Rector Esparza indicó que el carácter de esos universitarios  “nos recuerda el compromiso de formar hombres y mujeres que deben trabajar en la construcción de una sociedad con justicia, equidad, democracia, pluralidad y prosperidad. Es decir, lograr que cada día el conocimiento se utilice para el bien de la sociedad”.