• Los sujetos son principiantes en lo que respecta al secuestro, fueron reclutados por medio de una página de Facebook que ofrece trabajo como guardias privados.
• Exigían 2 millones de pesos por su víctima, así como una camioneta con todo y factura.

Odilón Larios Nava.- La Fiscalía de Secuestros y Delitos de Alto Impacto (FISDAI) capturó a una banda de secuestradores. Se trata de cuatro hombres vinculados con el caso de la mujer plagiada en La Guadalupana la madrugada del lunes, a quien dieron por muerta y la dejaron abandonada en la carretera a Zoyatla, en el municipio de Tepeojuma. La mujer de 41 años de edad, sobrevivió y pudo solicitar ayuda, desgraciadamente estos maleantes le amputaron cuatro dedos, dos en cada mano, todo lo anterior lo informó el titular de la FISDAI, Fernando Rosales Solís.
El director de la FISDAI informó que estos secuestradores, igual que la banda capturada a finales de enero, reclutaba a sus miembros por medio de redes sociales, principalmente Facebook, en donde ofrecían trabajo como guardias de seguridad. Una vez que aprobaban el proceso de selección revelaban a los hombres la verdad y les ofrecían dinero fácil y rápido a cambio de dedicarse al secuestro.
Los cuatro detenidos son: Carlos Edmundo “N”, alias “El Ecoloco” y/o “El Mugroso”, de 45 años de edad; Gerardo “N”, apodado “El Silva” de 37 años de edad; José Luis “N”, alias “El Coletas” de 41 años; y Cristian Miguel “N”, alias “El Perro” de 30 años. Todos originarios y vecinos de la ciudad de Puebla.
Estos secuestradores solicitaban 2 millones de pesos por el rescate de su víctima, además de una camioneta con la factura endosada. Como prueba de vida enviaron un video a la familia de la víctima, el cual, se supo gracias a las investigaciones, fue grabado en un motel de Santa Ana Coatepec.
Los sujetos amputaron cuatro dedos a la mujer, y luego de agredirla y hacerle una lesión en el cuello, la dieron por muerta. La abandonaron en un lugar alejado. Pero la mujer estaba viva y pudo acercarse a pedir ayuda a orilla de carretera. En donde los policías de Tepeojuma y paramédicos llegaron para prestarle atención.
Como se ha informado en ediciones anteriores, la fémina fue llevada al Hospital General de Izúcar de Matamoros. La familia denunció los hechos ante la FISADAI el mismo día del plagio y luego de 31 horas de labores de investigación pudieron capturar a los secuestradores en las inmediaciones del municipio de Cuautlancingo.
Al momento de su detención no se les aseguraron armas de fuego, pero tenían en un poder un vehículo de la marca Volkswagen, Jetta, Sport, modelo 2014, color gris, con placas sobrepuestas con numeral MZM2593 del Estado de México. Unidad en la cual plagiaron a su víctima.
Cabe señalar que dicha unidad había sido robada por los delincuentes. Se presume que también pretendían secuestrar a su propietario pero este aprovechó un tope para escapar de estos delincuentes.
Se les aseguraron cuatro equipos celulares, un arma punzocortante con manchas hemáticas, con la cual se presume lesionaron a la mujer de 41 años de edad. También se les encontraron prendas de vestir de su víctima, un rollo de cinta ducto y una bolsa de cintillas de seguridad.
Cabe destacar, que esta es la segunda célula desarticulada en Puebla, que recluta a sus integrantes a través de redes sociales, enganchándolos bajo promesas de trabajo de seguridad privada, escolta personal y edecanes cuyo líder ya se encuentra detenido.
En próximas horas los hoy asegurados serán puestos a disposición del Juez del Control como probables responsables del delito de robo de vehículo y secuestro agravado cuya pena va de los 50 a 100 años de prisión sin gozar de ningún beneficio.
Rosales Solía ha hecho hincapié en otras ocasiones en que las personas no se dejen enganchar por estos grupos delictivos que les ofrecen dinero fácil, pues en un momento puede cambiar su vida para siempre, ya que el delito de secuestro los podría mandar a la cárcel prácticamente por el resto de sus vidas.
Como en este caso, aunque los secuestradores se reservaron su derecho a declarar, por la forma en que actuaban se presume que se trata de unos principiantes en esa materia delictiva.