Desde el principio de mi administración la igualdad de género ha sido una prioridad compartida entre sociedad y gobierno. En este sentido, siempre hemos confiando en el compromiso de las mujeres trabajadoras y se han otorgado 86 mil apoyos a beneficiarias a través del programa Crédito a la Palabra.
Adicionalmente, la capacidad de atención del Instituto Poblano de las Mujeres se ha incrementado 10 veces en comparación con el 2010.
Asimismo, pusimos en marcha el primer albergue a nivel nacional que trabaja en coordinación con la sociedad civil, para atender a las víctimas de trata y fuimos el primer estado en presentar la iniciativa de paridad para las candidaturas a diputaciones locales.
Sin embargo, a pesar de los logros alcanzados, es importante reconocer que aún hay grandes retos por delante. Ayer, en todo el mundo se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
En este contexto, siempre he pensado que para resolver un problema el primer paso es reconocer su existencia. En este sentido, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2011 del INEGI; en Puebla 48 por ciento de las mujeres mayores de 15 años dijeron haber vivido eventos violentos por parte de su pareja a lo largo de su relación.
Adicionalmente, 40 por ciento de las mujeres en el país mencionaron haber sufrido violencia emocional, económica, física o sexual, por parte de su pareja en el último año.
De acuerdo a un informe publicado recientemente por la ONU, en la mitad de los casos de mujeres asesinadas a nivel mundial, el autor de la agresión fue un familiar o un compañero sentimental.
Adicionalmente, según el INEGI, sólo el 13 por ciento de las mujeres que vivieron violencia en su relación se acercaron a una autoridad para pedir ayuda.
Estos datos no son más que un espejo de la terrible realidad que hoy por hoy siguen padeciendo una gran parte de las mujeres en México. En un país democrático y un estado en plena transformación como el nuestro, esta situación es inaceptable.
En consecuencia, envié al Congreso local una iniciativa de Decreto para modificar el Artículo 338 del Código Penal del Estado Libre y Soberano de Puebla, con el objetivo de prevenir feminicidios.
En un acto sin precedentes en el país, la violencia reiterada hacia una mujer será castigada como tentativa de feminicidio, considerada delito grave y tendrá como sanción hasta dos terceras partes de la pena de prisión del feminicidio.
Con estas acciones ratificamos que en Puebla, erradicar la violencia contra las mujeres no es una opción, sino un imperativo que nos compromete a todos moral y políticamente.