• Sólo hallaron restos óseos quemados por el fuego; el occiso está en calidad de desconocido.
• Por la morfología del crimen los investigadores no descartan que se trata de un asunto entre huachicoleros.

Odilón Larios Nava.- Terrible fin tuvo un hombre la madrugada de este jueves en el Camino de San Cristóbal ubicado en los límites entre San Miguel Espejo y San Miguel Canoa. Fue privado de la vida y después incendiado dentro de una camioneta tipo Caravan, de su cadáver sólo se encontraron restos óseos quemados por el fuego
El atroz crimen fue reportado cerca del mediodía de este jueves, cuando algunos lugareños se percataron de la presencia de la camioneta calcinada y al acercarse a ella notaron que había restos humanos, por lo que dieron aviso a las autoridades.
Se presume que se trata de los restos óseos de un hombre, pero se desconocen todas las demás características de su persona, por lo que las autoridades debieron asentarlo en sus diligencias como “desconocido”.
La camioneta en donde se halló el cuerpo quedó en iguales circunstancias que el cuerpo, lo único que se salvó del fuego fue la estructura metálica. Se presume que fue por la madrugada de este jueves cuando dieron muerte a ese hombre y posteriormente le prendieron fuego seguramente lanzándole gasolina a la unidad, para que ardiera de tal manera.
Después de recibir el reporte, policías de la junta auxiliar llegaron al lugar y acordonaron la zona. De las diligencias del levantamiento del cadáver calcinado se encargaron los agentes estatales de investigación del área de homicidios, así como peritos del Instituto de Ciencias Forenses.
Por las condiciones en que fue encontrado el cadáver se desconoce la causa de muerte, así como su identidad y características. Pero por la forma en cómo se deshicieron del cuerpo la línea que sugiere a los investigadores es que se trata de un crimen entre bandas dedicadas al robo de hidrocarburo.
Se espera que por medio de los números de identidad de la camioneta se pueda tener conocimiento de la identidad de la persona fallecida, y que la necropsia y exámenes forenses permitan conocer con precisión el sexo, edad y otras características de la persona, pero serán los exámenes de ADN los que en su momento confirmen la identidad del cadáver.