Por: Carlos Linares Mendoza

DUELO de titanes fue lo que se vivió la noche del jueves en Puebla, dos artistas de talla internacional en un mismo escenario, Andrés Calamaro y Enrique Bunbury visitaron la Angelópolis, en su paso por nuestro país.
Desde muy temprano largas filas ya había para ganar un buen lugar. A las 20:30hrs salió el argentino Andrés Calamaro, para interpretar “Cuando no estás”, “Paloma”, “A los ojos”, y un recorrido homenaje a Gustavo Cerati y Soda Stereo, con una presentación de hora y veinte minutos de duración.
Eran las 22:15hrs cuando en medio de aplausos salió Enrique Bunbury para complacer a sus fans poblanos con temas de su disco “Palosanto”, que bien es la segunda vez que se presenta en Puebla con dicho material en lo que va del año.
“En verdad es un inmenso placer estar con todos ustedes. Muchas gracias por acompañarme. Vamos a tocar un poquito del nuevo álbum de -Palosanto- y hacer un recorrido por mi cancionero y los temas emblemáticos del pasado más lejano”, comentó el Ex Héroes del Silencio.
Aunque los empresarios esperaban más de 10mil personas, lo cierto es que tuvieron que reducir las gradas y sillas para que a la hora del concierto se viera lleno por las casi 5,500 personas que se congregaron en el Centro Expositor de Los Fuertes.
“Que tengas suertecita”, “Si”, “Lady blue”, “Despierta”, “El club de los imposibles”, fueron parte del set list que no podían faltar en su encuentro con Puebla.
Uno de los momentos importantes del show se hizo presente, cuando en el mismo escenario pudimos ver al español Enrique Bunbury cantar junto al argentino Andrés Calamaro, temas como “Sin documentos”, “Infinito”, “Maldito duende”, “Crimen”…
La fuerte reventa a las afueras del lugar estuvo a todo lo que da, el despotismo hacia la prensa por parte de los organizadores fue otra parte que se vive día a día en los shows cuando ponen al frente a gente que desconoce la fuente. Y ni que decir de los franeleros y taxistas que como es costumbre hacen su agosto con precios excesivos.
Cabe señalar que los fans se entregaron de manera tranquila cantando, gritando y alzando las manos, durante su travesía musical de Andrés Calamaro y Enrique Bunbury en su paso por Puebla.