• Se pasó el alto, chocó contra una camioneta y después se incrustó en una góndola cargada con arena.
• Hubo más de 20 lesionados; el conductor intentó escapar pero fue detenido por los testigos.

Odilón Larios Nava.- Chafirete de la ruta 100 se pasó el alto en la carretera federal Puebla-Tehuacán, a la altura de Chachapa, chocó contra una camioneta y después contra una góndola cargada con arena. El percance dejó más de 20 lesionados aunque ninguno de ellos de gravedad.
El conductor de la unidad 23 de la ruta 100, de nombre Arturo Sánchez, de 32 años de edad, conducía zigzagueando entre los coches, iba rebasando de forma imprudente, según algunos automovilistas testigos del percance, por lo menos iba a 80 kilómetros por hora.
El semáforo se puso en rojo, y el ruletero en vez de frenar aceleró, pero no sólo eso sino para librar al auto que estaba delante de él se salió de los carriles con sentido a Puebla – circulaba con dirección a la angelópolis – e invadió los carriles contrarios, en ese momento impactó de frente contra una camioneta EcoSport, color gris, con placas TYZ-16-92 del estado de Puebla, la cual iba a dar vuelta en “U” en el retorno. Luego de impactar a esta camioneta, el cafre de la ruta 100 volanteó y perdió el control de la unidad, no tuvo tiempo ni de frenar, su loca carrera la frenó una góndola cargada con arena que estaba estacionada en la carretera frente a la empresa Bimbo.
El encontronazo fue de tal magnitud que los asientos se desprendieron y los cerca de 50 pasajeros que viajaban a bordo – mujeres, hombres adultos y niños – quedaron todos amontonados unos encima de otros.
Los automovilistas y los vecinos del kilómetro 10 de la carretera federal a Tehuacán, no dudaron en acercarse para brindar ayuda a los lesionados, al tiempo que llamaban a los números de emergencias. Los mismos testigos al ver que el conductor pretendía darse a la fuga, lo interceptaron y lo mantuvieron en el sitio hasta que lo entregaron a personal de tránsito de Amozoc, para que se hiciera responsable por las decenas de lesionados y los daños materiales que causó.
Los pasajeros entrevistados y los testigos, a los que se les preguntó cómo había ocurrido el choque, coincidieron en señalar al conductor de ruta 100 como el responsable por haberse pasado el alto a exceso de velocidad y por conducir de forma imprudente.
Cabe señalar que la unidad 23 de ruta 100 quedó con el frente deshecho al incrustarse en la góndola de la empresa Gramax Transportes Terrestres, la cual estaba estacionada y la cual prácticamente ni se movió por el choque.
Los entrevistados coincidieron en hacer un llamado a las autoridades para que metan al orden a los conductores de transporte público, que aunque no son todos, en su mayoría conducen de forma irresponsable arriesgando la vida de los pasajeros.
Cabe señalar que fueron paramédicos de SUMA y de Cruz Roja los que atendieron este aparatoso percance. La mayoría de los lesionados estaban policontudidos y otros con fracturas, pero según los primeros reportes, ninguno de ellos corría riesgo de perder la vida.