+ En Grupo y por separado, los rectores buscan con SEP y Hacienda presentar sus proyectos

Integrantes de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies) mantienen cabildeo con gente de la Secretaría de Hacienda y de la Secretaría de Educación Pública para abordar los problemas financieros que enfrentan universidades públicas algunas de las cuales no cuentan con recursos para cubrir sus nóminas.
Jaime Valls Esponda, secretario general ejecutivo de la Anuies, dijo la semana pasada que la prioridad es mantener los presupuestos para la educación superior “sin recortes”.
En el caso de Puebla, el Rector Alfonso Esparza, después de la toma de posesión anunció un programa de reingeniería financiera , ante la advertencia de ajustes o limitaciones. El se adelantó dialogando de amenra directa con el Secretario de Hacienda Antonio Meade .
El 30 de octubre los rectores de las universidades mencionadas se reunieron con Salvador Jara Guerrero, subsecretario de Educación Superior, y con Valls Esponda. Ahí, de acuerdo con fuentes consultadas, se les informó que la SEP ayudará a gestionar ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público una ampliación presupuestal para el cierre de 2017, con miras a que las universidades puedan hacer frente al pago de sus trabajadores, así como la entrega de aguinaldos y prestaciones de fin de año.
De acuerdo con rectores, los funcionarios federales les informaron que la respuesta a su petición de una ampliación financiera se les dará dará en cuanto se conozcan las economías derivadas de los subejercicios del Presupuesto 2017.
Los presupuestos asignados no son suficientes, aseguran los rectores
Sobre la situación de las universidades –algunas de las cuales, como la de Zacatecas, se han declarado en quiebra técnica–, Valls Esponda dijo que estas instituciones están atravesando problemas con las prestaciones, pensiones y jubilaciones, y “estamos trabajando con el subsecretario Jara para poder apoyarlos”.
El consejo ANUIES considera que el problema de fondo no es financiero, sino político, y que deriva de la estrategia de mercantilización de la educación superior