*El especialista de la UPAEP, indicó que las organizaciones de criminales buscan capital humano y quienes forman parte del fenómeno son un grupo vulnerable

El bullying se ha convertido en el “caldo de cultivo” de la delincuencia organizada todos los involucrados pueden caer en estas redes de criminales, afirmó el director de la organización “Manitas Seguras” y colaborador de la Facultad de Educación de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Renato Vélez Campos.
Las organizaciones de criminales son como una empresa que busca capital humano y quienes forman parte del fenómeno se convierten en un grupo vulnerable, unos por ser violentos y los otros por ser una forma de salir de esta problemática, consideró Renato Vélez.
Los malhechores van en busca de nuevos integrantes en los sitios considerados focos rojos, es decir en donde hay pobreza y violencia principalmente, indicó el director de “Manitas Seguras”.
Hay diversos estudios del bullying en todo el mundo en donde se destaca esta situación, pues dentro de las instituciones educativas se forman grupos que suelen atacar a los menores con baja autoestima y que no se saben defender, recalcó Renato Vélez.
El experto en el tema indicó que por lo pronto las autoridades educativas deberían organizar una normativa para tender los casos en donde también participen las organizaciones civiles así como todos los actores involucrados.
Los padres de familia no deben dejar todo a las autoridades pues muchas veces los niños dan a conocer el abuso que sufren pero los tutores no le dan la importancia necesaria o lo culpan por no saber defenderse, lo cual al final agrava más la situación, comentó Renato Vélez.
El colaborador de la Facultad de Educación de la UAPAEP pidió a los padres y maestros estar pendientes del estado de ánimo de los menores, si llegan a sus hogares con señales de maltrato pero sobretodo preguntarles cómo se encuentran para ayudarlos en los problemas que tengan.
Por su parte los menores deben pedir ayuda hasta que les hagan casos ya sea a sus padres, los maestros, llamar al teléfono de Educatel e incluso presentarse ante el Ministerio Público para dar a conocer su situación.