La Buap forma directivos competitivos, ejemplo de buenas prácticas organizacionales

+ El Rector Alfonso Esparza entregó reconocimientos a funcionarios del Taller de Competencias Directivas
La formación en competencias y habilidades directivas no sólo es un requisito organizacional y de certificación, es una necesidad para dar coherencia al Plan de Desarrollo Institucional (PDI) 2013-2017 de la BUAP y alcanzar las metas de calidad, eficiencia, pertinencia y responsabilidad social, afirmó el Rector Alfonso Esparza Ortiz.
Durante la entrega de reconocimientos a funcionarios y directivos que participaron en el Curso-Taller de Competencias Directivas, el Rector de la BUAP informó que el objetivo es contribuir en la formación de directivos capaces de comprender su entorno, ser asertivos y compartir procesos de comunicación.
“Queremos promover una cultura de trabajo en la que sepamos escuchar, comunicarnos, interactuar con competencias y habilidades que nos permitan crear nuevas orientaciones pedagógicas, desarrollar proyectos educativos en las aulas y compartir la realidad social que viven nuestros estudiantes”, expresó.
Agregó que esta iniciativa propicia un sentido de pertenencia con la Institución y da pauta para la formación de nuevos cuadros directivos, pues es en el aula donde se comparten esfuerzos y experiencias que permiten aprender y tener una mejor visión de los procesos de mejora.
Esparza Ortiz aseveró que la capacitación es funcional si se rompen paradigmas, se modifican actitudes y se innova en el trabajo colaborativo. Recordó que la Máxima Casa de Estudios de Puebla posee reconocimiento externo, tiene programas acreditados y procesos avalados por organismos nacionales e internacionales, así como por firmas especializadas, en cuyos logros ha influido el trabajo de funcionarios y directivos.
En la ceremonia protocolaria, realizada en el Salón de Seminarios del Complejo Cultural Universitario, Alfredo Avendaño Arenaza, coordinador del Curso-Taller de Competencias Directivas, informó que desde hace 19 años la Universidad realiza esta capacitación de manera formal, para valorar cómo llevar a cabo prácticas de éxito, compartir experiencias con sus pares y fomentar una cultura relacional y en equipo en la organización.
El objetivo, explicó, es constituir equipos de alto rendimiento orientados a organizaciones flexibles, rápidas y enfocadas. Se trata de formar directivos que sean ejemplo de la ejecución de buenas prácticas organizacionales.