• Se trata del agente 166, Martín González Muñoz, quien contaba con 30 años en la corporación de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.

Odilón Larios Nava.- Un borracho acabó con la vida de un agente de Vialidad del Estado la noche del lunes, minutos antes de que concluyera ese día. El automovilista chocó contra una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) y después embistió al uniformado que hacía una revisión a una primera unidad. El responsable de la muerte quedó detenido y a disposición del Agente del Ministerio Público de san Andrés Cholula, se le señala de homicidio culposo, con el agravante de ir conduciendo en tercer grado de intoxicación etílica.
Los hechos ocurrieron minutos antes de las 24:00 horas del pasado lunes, en el Periférico Ecológico, con dirección de Valsequillo a la autopista, 700 metros antes de la desviación a Cuautlancingo.
El agente Martín González Muñoz, de 52 años de edad, policía con placa 166, a bordo de la unidad PE-375, había marcado el alto a una unidad particular, para hacer una revisión al vehículo, de este automotor se desconocen sus características. El agente, según los informó la SSP contaba con 30 años de servicio dentro de la corporación.
Mientras hacía lo anterior, un vehículo marca Chevrolet, tipo Spark, color rojo, con placas de circulación TZM-2237 del estado de Puebla, conducido por José de Jesús Cocone Calixto, de 30 años de edad, quien iba alcoholizado, se impactó contra la patrulla a la altura del neumático posterior izquierdo y la proyectó fuera de la carpeta asfáltica, quedando en el desnivel de la vialidad.
En este primer impacto el Spark perdió la llanta delantera derecha, y salió proyectado, en su trayectoria atropelló al uniformado, quien perdió la vida casi de forma instantánea. Cuando llegaron los paramédicos de SUMA ya no pudieron hacer nada por el agente vial, pues corroboraron que no presenta ningún signo de vida.
Mientras tanto el conductor ebrio quedó detenido, a bordo de su unidad se encontraron algunos vasos de plástico, un refresco y una botella de licor, vacía, de la marca Tonaya. Según los primeros reportes policiales, el presunto responsable se encontraba en tercer grado de intoxicación etílica.
Correspondió al agente del Ministerio Público de san Andrés Cholula el realizar las diligencias del levantamiento del cadáver e iniciar la averiguación previa de rigor. El detenido quedó a su disposición para fincarle responsabilidades por el homicidio culposo.