Con una solemne misa ante el altar principal de nuestra Catedral angelopolitana, oficiada por el excelentísimo Arzobispo de Puebla, Monseñor Víctor Sánchez, feligreses poblanos, asistieron a la emotiva ceremonia religiosa con que se festejó al Padre Ángel de Jesús Paz y Puente, en la celebración del cincuentenario de oro de un sacerdocio que ha dejado a su paso, infinidad de fieles que le recuerdan con cariño y devoción.
Cincuenta años de entrega a una misión que ha desempeñado con toda la sencillez y humildad que esta vocación requiere, el Padre Paz y Puente ha sido además maestro de generaciones de seminarista que escucharon su voz y orientación, producto de lo que el viviera en su juventud, pero además de su vocación por el sacerdocio, manifestó su facilidad por el arte, especialmente por el dibujo del que fue maestro, por mas de diez años, en el seminario.
Sin duda alguna durante el desarrollo de la solemne misa de acción de gracias, cientos de recuerdos han de haber desfilado por su mente, recordando que en su familia, hay fuertes raíces por la vocación sacerdotal y que es el sexto Paz y Puente que abraza esta tarea de gran espiritualidad, este cincuentenario como las cuentas de un rosario, enriquece su entrega y amor para servir a Dios y un rostro impregnado de amor por su carrera, añoranza y evocación de sus padres que lo apoyaron y todos y cada uno de los años que van dejando en su corazón la satisfacción de su fe.
Fotos. David Zepeda Fuentes.