• Nació con vida, y vivo fue lanzado al arroyo vehicular en donde finalmente murió.

Odilón Larios Nava.- Se comprobó que el bebé recién nacido, encontrado muerto en la autopista el pasado lunes, nació vivo y vivo fue lanzado al arroyo vehicular en donde finalmente murió. El cadáver del pequeño, aún con el cordón umbilical, fue encontrado en el kilómetro 131+700 de la autopista Puebla-Córdoba, a la altura del kilómetro 131+700, con sentido a la Angelópolis.
Ahora se sabe que corresponde al cuerpo de un varón de aproximadamente 36 a 38 semanas de gestación, lo que indica que ya era el tiempo considerado normal para el alumbramiento.
Trascendió que el pequeño habría nacido con vida, y casi de forma inmediata fue abandonado en la carpeta asfáltica de la autopista. No se ha precisado si pereció por atropellamiento, o por el golpe que se dio en el asfalto al ser lanzado probablemente con fuerza.
Como se informó en este espacio, a unos diez metros del cuerpo, en la barranca que cruza el puente denominado Alseseca, se hallaron sábanas con manchas de sangre y placenta. Se cree que la progenitora dio a luz en el lugar, pero se desconoce por qué se deshizo del bebé de esa manera.
En aquella ocasión fueron policías federales los que acudieron a tomar conocimiento y efectuaron el levantamiento del cadáver. La Fiscalía General del Estado (FGE) inició las investigaciones de rigor dentro de la carpeta 2923/2016 de la Zona Centro.