*En la Gran Final vencieron 34-27 a los Tigres de la UANL

Los Aztecas de la Universidad de las Américas Puebla, vencieron 34 puntos a 27.a los Tigres de la UANL, en el estadio Gaspar Mass para proclamarse Campeones y monarcas absolutos de México en futbol americano colegial.
No bastó con que los Tigres fueran los primeros en irse al frente, gracias a un acarreo de Marcelo González; porque la Tribu Verde demostró su poderío ofensivo 3 minutos después, concretando una jugada de anotación por conducto de la interconexión aérea entre Diego Ruiz y Humberto Noriega, para que luego Eduardo Retana llegara corriendo a las diagonales y hacer válida la conversión de dos puntos.
La ventaja era mínima, por lo que el mismo Retana tuvo que ampliarla con un gol de campo. Sin embargo, los felinos se ocuparon de que la brecha no fuera enorme, mandando a Ricardo Aguilar a meter un field goal de 50 yardas, para acortar distancias.
Lo anterior incomodó a los cholultecas y por eso en su turno a la ofensiva decidieron enviarle un pase a Retana, quien posteriormente fungiera como quarterback para mandarle el balón a Robín González; en la conversión de dos puntos exitosa. La diferencia ya era a considerarse, pero Tigres no desistió en sus embates y con una jugada terrestre más un punto extra, se acercaron en el marcador 19-17.
Esos dígitos se moverían en el tercer cuarto, con otro gol de campo de Ricardo Aguilar; con esto, la Autónoma tomaba la delantera 20-19. Pero cerca de cumplirse los 10 minutos del periodo, Diego Ruiz mandó un pase largo a Eduardo Retana, quien se encontraba en la parte derecha de tierra prometida. Así la Tribu Verde recuperaba la ventaja 27-20, tras un engaño de carrera de Robín González que terminó por servir un balón a Diego Torres, en la conversión.
La Gran Muralla Verde hostigó al mariscal de campo felino, consiguiendo un balón suelto que le dio la oportunidad a la ofensiva Verde; esto fue bien aprovechado 27 segundos después con un pase justo al centro a Humberto Noriega.
Todavía con 7:00 minutos por disputarse, Tigres reaccionó con un envío largo; pero el daño ya estaba hecho y ni la hostilidad del público regio que alentaba a su equipo, impidió la debacle de la Autónoma de Nuevo León. Cuando faltaba un minuto y 47 segundos, Manuel Hernández provocó el silencio sepulcral del estadio, al interceptar un pase que ponía punto final al partido.
De esta forma, los Aztecas cumplieron su odisea e hicieron lo increíble, coronarse a nivel nacional y terminar invictos.