El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que el avión presidencial podría sortearse a través de la Lotería Nacional con la venta de seis millones de boletos a un precio de 500 pesos cada uno.

 

En conferencia de prensa matutina explicó que al ganador se le daría el avión con un servicio incluido de operación durante uno o dos años.

 

Aclaró que habrá reglas para no abaratar la aeronave a fin de que su venta se realice de acuerdo con el precio de avalúo de la Organización de las Naciones Unidas, es decir, 130 millones de dólares.

 

Esta semana el mandatario dio a conocer que el avión presidencial adquirido durante la administración del presidente Felipe Calderón, será resguardado en México por la Fuerza Aérea Mexicana.

 

Recordó las cuatro opciones a las que se suma la rifa. La primera, indicó, es que haya un solo comprador. Al respecto informó que alguien ofrece 125 millones de dólares, sin embargo, no se puede vender en menos del precio fijado por Naciones Unidas.

 

La segunda alternativa es un intercambio, que se propuso al gobierno estadounidense para que dé el equivalente al valor en equipos médicos que servirán a hospitales públicos de México.

 

La tercera, es la venta por partes a 12 empresas nacionales; para esta solución ya hay dos ofrecimientos, aseguró el jefe del Ejecutivo.

 

La cuarta opción es la renta por hora bajo la administración de la Fuerza Aérea Mexicana.

 

Sostuvo que en cualquiera de los casos, el dinero obtenido se invertirá en el mejoramiento de hospitales.

 

“Claro que si hoy el comprador que ofrece 125 dice: ‘bueno, doy los 130’ o que responde el gobierno de Estados Unidos, es lo que tengamos más pronto como opción. (…) Yo estoy seguro que la gente nos va a ayudar, todos: nos va a ayudar el pueblo como siempre, nos van a ayudar los empresarios a que resolvamos este asunto”, remarcó.

 

El mandatario informó que los representantes de la iniciativa privada “están en muy buen plan para ayudar a vender el avión” y reiteró que “si el distintivo del gobierno es la austeridad, ¿cómo nos vamos a subir al avión presidencial? Yo les diría: ¿por qué lo compraron?”.