• Al menos fueron cuatro impactos de bala los que recibió, uno de ellos en el rostro.

Odilón Larios Nava.- A sangre fría, sin importar que su víctima estuviera durmiendo de borracho, un sicario mató a un taxista de aproximadamente 45 años de edad. El hombre dormía en el asiento trasero del taxi que conducía, el cual estaba estacionado afuera de un bar ubicado a la altura del kilómetro 9.5 de la carretera federal a Tlaxcala. El matón asesino, abrió la puerta del taxi y jaló del gatillo en al menos cuatro ocasiones.
El asesinato ocurrió antes de las cinco de la mañana de este domingo, a un costado de la carretera federal a Tlaxcala, a la altura de san Cristóbal Tulcingo. Para cuando los paramédicos revisaron al hombre encontraron que no tenía signos vitales.
Los testigos informaron que el taxista de nombre Alfredo Álvaro Mozo Sánchez, de aproximadamente 45 años de edad, arribó al bar Country, acompañado de tres sujetos más. Estuvieron bebiendo brandy.
Alfredo se habría emborrachado y quedado dormido, por lo que uno de sus acompañantes lo sacó del bar y lo dejó durmiendo en el asiento trasero del taxi, tipo Tsuru, color negro con amarillo, con placas de circulación 28-54-SSJ. Después el acompañante volvió con los otros dos para seguir bebiendo.
Cuando Alfredo llevaba cerca de 20 minutos durmiendo en el taxi, los testigos afirman que llegó un carro color blanco, probablemente de la marca Mazda, se paró del otro lado de la calle, abordo se presume iban tres hombres, uno de ellos atravesó la carretera y llegó hasta el vehículo de alquiler donde mató al Mozo Sánchez.
Los responsables huyeron de inmediato con rumbo a Tlaxcala. Según los testigos en ese momento pasó una patrulla de la policía municipal, la que supuestamente persiguió a los homicidas pero minutos después pasó de regreso, sin que haya podido alcanzar a los delincuentes.
Los acompañantes del occiso se retiraron del lugar. Policía municipal acordonó el sitio donde quedó el taxi con el hombre asesinado. Agentes Estatales de Investigación realizaron el levantamiento del cadáver e iniciaron la averiguación de rigor, con el apoyo de personal del Instituto de Ciencias Forenses realizaron la recolección de indicios. La identificación del hombre se hizo gracias a documentos que llevaba con él en la unidad.
Al menos uno de los balazos impactó en la cara del hombre, los demás en otras partes del cuerpo. Probablemente le dispararon con un revólver pues en el sitio no se encontraron casquillos. Se desconoce el móvil del homicidio pero las autoridades descartaron, en un principio, que se trate de robo.