• Supuestamente el nieto había hecho amenazas de muerte en su contra; su hijo no se dio cuenta en una semana que su madre estaba muerta dentro de la casa que ambos habitaban.
• Por esa razón las autoridades sospechan de ambos familiares; el móvil pudo ser la ambición por los bienes inmuebles que poseía la septuagenaria.

Odilón Larios Nava. – Dentro de su propio domicilio de la calle San Diego en la colonia Gonzalo Bautista fue encontrada muerta la mujer de 73 años que estaba reportada como desaparecida desde el pasado domingo. Presumen que fue estrangulada. El cuerpo en avanzado estado de descomposición estaba embolsado, y este bulto cubierto con cobijas. Increíblemente su hijo – el cual vivía con ella en la casa – no se percató que su madre estaba muerta durante toda la semana, hasta este viernes que dijo notó el hedor del cuerpo putrefacto.
Las autoridades investigadoras presumen que se trata de parricidio, pues sospechan puso ser asesinada por su propio hijo, o por un nieto adolescente de la ahora occisa. Esta última versión es la que se ha encargado de difundir el hijo de la finada.
Los informes policiales indicaron que la mujer estaba desaparecida desde el pasado domingo 6 de mayo. Por inverosímil que pueda parecer el hijo no se percató, durante toda una semana, que su madre yacía muerta en el interior de la propia casa, en la parte trasera. Por si fuera poco, cerca del cuerpo alguien había comenzado a excavar, las autoridades presumen que el probable homicida pretendía inhumar de manera clandestina el cadáver.
Los indicios descubiertos por las autoridades ministeriales y peritos hacen presumir que Guadalupe Rodríguez Mendoza, de 73 años, fue asesinada por asfixia por estrangulamiento. Después el asesino metió el cuerpo en bolsas, lo llevó a la parte de atrás donde lo cubrió con cobijas.
Oficialmente la desaparición de la mujer fue denunciada el día 8, después de esperar el tiempo que exigen las autoridades para iniciar las investigaciones. Algunos vecinos comentaron en entrevista con este diario que el sábado vieron a la septuagenaria en la calle, la notaron muy bien de salud, alegre y amable como siempre. Otros vecinos aseguraron a las autoridades policiales que escucharon un grito el domingo, día desde el cual la fémina estaba desaparecida según lo denunció su hijo José Manuel A. R., de aproximadamente 45 años.
Desde un inicio José Manuel señaló ante las autoridades como probable homicida a su sobrino – hijo de su hermana – de nombre Juan Antelmo P. A., de 15 años. En sus declaraciones ha mencionado que pudo obtener conversaciones del mensajero de Facebook que el adolescente tuvo con su hermana donde supuestamente le proponía privar de la vida a la ancianita, algo que su hermana le recomendaba no hacer.
La supuesta razón por la que Juan Antelmo habría deseado la muerte de su abuela fue por temor a que lo denunciara a las autoridades. Según la versión difundida por su tío, el joven había robado – otra versión señala que su abuela le prestó – 50 mil pesos a Lupita, y ante el temor que lo denunciara a las autoridades habría planeado su homicidio, es la hipótesis que sostiene José Manuel.
El nieto adolescente es hijo de la hermana de José Manuel, la cual hasta hace un par de años laboró como policía municipal en Puebla, pero después abandonó la corporación y ahora se dedica a otras actividades.
Además de José Manuel y su hermana, Guadalupe cuenta con otros dos hijos varones. El único que vivía con ella era José Manuel, quien según versiones policiales tiene problemas de alcoholismo.
Pese a que José Manuel fue muy persistente en señalar a su sobrino como el probable homicida, las autoridades también sospechan de él, por lo que analizan todos los indicios y la información con la que cuentan para descubrir quién es el verdadero asesino.
Lo que ha llamado la atención de los investigadores es que desde un principio José Manuel tuviera una coartada muy estructurada sobre la supuesta culpabilidad del adolescente, que incluso contara con las conversaciones de Facebook del joven y que pese a haber sido él quien denunció la desaparición de la ancianita no la haya encontrado hasta cinco días después pese a que siempre estuvo dentro de la casa donde él también habita, y por si fuera poco cerca del cuerpo se encontró el inicio de lo que era una excavación, donde supuestamente el homicida pretendía esconder el cadáver.
Llamó la atención también que José Manuel había citado a un medio de comunicación la mañana de este viernes para realizar una entrevista sobre la desaparición de su madre. Pero minutos antes de esa entrevista, llamó a los vecinos para decirles que se había percatado de un olor a cuerpo putrefacto y les pidió que lo acompañaran, así con testigos fue como quitó las cobijas y descubrió las bolsas que cubrían el cuerpo de Guadalupe.
Todo esto parece muy estructurado al olfato de los investigadores, por lo que, aunque no descartan la línea de investigación que apunta al nieto, tampoco descartan alguna responsabilidad del hijo antes señalado.
Hasta el cierre de esta edición las autoridades ministeriales no habían dado con el paradero de Juan Antelmo. Fuentes consultadas indicaron que es vital su declaración porque de esa manera se podrá contrastar la versión que ha sostenido su tío José Manuel.
Autoridades policiales y vecinos de esta familia coincidieron en señalar que lo que está detrás de este crimen es la ambición por el dinero, pues la mujer tenía cuantiosos inmuebles, al menos tenía tres vecindades y de la renta de estas obtenía una cuantiosa suma mensual. Igualmente, vecinos y fuentes policiales, coincidieron en señalar que la ancianita sufría maltrato por parte de sus hijos: “Es una pena lo que hace el dinero, verdad joven”, expresaron algunos de los vecinos a los cuales conmocionó la noticia del asesinato de doña Lupita, como la conocían de cariño.