Por Patricia Moreno Sánchez
Cientos de peregrinos de distintos puntos del estado llegan a la ciudad de Puebla, para visitar el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe que se ubica en la 11 Norte y Reforma para agradecer a virgen del Tepeyac los milagros concedidos o para cumplir una manda, otros para solicitarle un favor especial.
Los peregrinos viajan en grupos de jóvenes, otros en familia, y uno que otro camina solo. Cargando cobijas, comida y agua para aguantar el viaje, ya que muchos continuarán su viaje a la Basílica en la ciudad de México para llegar a los pies de la Morenita del Tepeyac.
Los peregrinos aseguran que el amor a la virgen de Guadalupe y su fe en Dios lo que les permite hacer este viaje año con año, pese al frío, de la noche y madrugada, así como el calor que quema al medio día.
“ A nosotros nadie nos obliga a ir a visitar a la virgencita, lo hacemos por que nos nace y porque ella siempre nos ayuda en la familia y con nuestros animalitos, esperamos regresar con bien porque ella nos cuida” afirmó doña Leonora, mujer como de 60 años que solo se cubría con un sueter y su rebozo, pese al aire decembrino.
Algunos peregrinos viajan en camiones de redilas, otros en autobuses y otros en relevos, empero algunos hacen la promesa de llegar a la Basílica en bicicleta o caminando.
“Nosotros somos varios muchachos que nos juntamos y vamos en bicicleta a allá a ver a la Virgen de Guadalupe, porque le prometimos. Yo le prometí por que mi esposa estaba enferma y ya esta bien y ahora tengo que cumplir” comentó Carlos que dijo ser originario de San Nicolás de los Ranchos.
Otros caminan solos con la imagen de la virgen en su espalda, que cubre sus muchilas donde guardan  su chamarra y algo de comida, no llevan más para que no les canse.
“ Pues si vamos caminando mi primo y yo, es la segunda visita que hacemos a la villa para agradecer a la virgencita, por un favor que nos hizo” reveló el joven.
En ocasiones se ven varios camiones con peregrinos que portan grandes imágenes de la virgen de Guadalupe, que llevan adornadas con gran cantidad de flores, algunos incluso los acompaña con música.
En este transporte viajan más las familias para protegerse no solo de las inclemencias del tiempo también de la inseguridad.
“Vamos como cada año a ver a nuestra madre santísima de Guadalupe, y le vamos a dar gracias por todo lo que nos ha dado, porque estamos toda la familia juntos, y también en esta ocasión le vamos a pedir que ya no haya tantas cosas malas, inseguridad, robos, secuestros, ya ve lo que paso en Guerrero y aquí en nuestros pueblos ya todo esta muy difícil” mencionó la señora Himelda Pérez
Por último los peregrinos comentaron que mantienen las medidas de seguridad y esperan no tener ningún accidente, sin embargo señalaron que en la mayoría de las ocasiones son los conductores tanto de autobuses como de vehículos particulares los que no los respetan y los ponen en riesgo, por lo que solicitaron mayor vigilancia de las autoridades.