Dulce Gómez

En votación dividida, el Cabildo capitalino votó a favor de la reserva del dictamen sobre infraestructura ciclística que deja abierta la posibilidad para que se realicen ciclopistas elevadas en la ciudad cuando estas funcionen para cruzar autopistas, barrancas o cualquier otra barrera natural, o bien cuando pasen por arriba de parques y zonas recreativas con fines lúdicos.

Durante la sesión extraordinaria de ayer, los regidores votaron a favor de la reserva propuesta por la regidora de Nueva Alianza, Silvia Argüello de Julián, que permite que gobiernos entrantes eroguen recursos públicos para ciclovías elevadas como la que se construyó sobre el Bulevar Hermanos Serdán por la administración morenovallista inaugurada en enero pasado.

Al respecto, el presidente de la Comisión de Movilidad en el Cabildo, Adán Domínguez Sánchez, mostró su rechazo a esta propuesta, ya que dijo, la infraestructura elevada, como la que está en la avenida al norponiente de la capital, resultan “costosas, inseguras, inaccesibles y no sirven”, por lo que adelantó seguirán pelando porque se prohíban las ciclopistas de altura a menos que respondan a cruzar barreras naturales.

“Fuimos cuatro que no estamos de acuerdo con la ciclovía como la de Hermanos Serdán: costosa, insegura, inaccesible, que no sirve; y la mayoría de los regidores dejó la puerta abierta a seguir construyendo este tipo de infraestructura”, reprochó.

Y es que a decir del cabildante panista, la construcción de una ciclovía a nivel de piso bien hecha, resulta mucho más barata que una elevada, pues a ras de suelo puede costar hasta cinco millones de pesos por kilómetro en contraste de los más de 20 de una por encima de las avenidas.

“Un kilómetros de ciclovía a ras de piso, muy bien hecha, con todos los elementos, cuesta cinco millones de pesos. En caso de la ciclovía elevada, que son de 300 millones para muy pocos kilómetros, son casi como 20 millones de pesos por kilómetro”, detalló.

Por lo mismo, señaló que con los casi 500 millones de pesos que se gastaron durante el gobierno de Rafael Moreno Valle en las ciclovías de la Vía Atlixcáyotl, Periférico y Hermanos Serdán entre otras, se pudieron construir hasta 200 kilómetros de pista a nivel de suelo que serían usados por trabajadores “que no son ciclistas de licra”, sino que usan este medio para ir a sus trabajos.

“Con lo que se gastó el sexenio pasado en ciclopistas elevadas se hubieran podido hacer mínimo 150, o hasta 200 kilómetros de infraestructura ciclística que pudieron usar los trabajadores que van a sus trabajos en bicicleta: los albañiles, obreros, panaderos, tamaleros; que no lo hacen por gusto, no son los ciclistas de licra que se suben a estas infraestructuras caras los fines de semana nada más”, sentenció.

Finalmente, agradeció que durante la sesión de la Comisión el alcalde capitalino Luis Banck haya dejado en claro que para su proyección de la ciudad, y en la presupuestación para este año, no se tengan contempladas ciclovías elevadas, sino a nivel de suelo, aunque Domínguez Sánchez reiteró que se mantendrán firmes en prohibir y en un futuro retirar las ciclovías elevadas por sus poca funcionalidad.