· José Antonio Meade sería Gobernador del Banco de México, José Antonio González Anaya Secretario de Hacienda y Aurelio Nuño Secretario Gobernación

· El gasolinazo se impuso; protestas sociales, recomendaciones y propuestas legislativas no fueron tomadas en cuenta

El aplazamiento de la salida de Agustín Carstens Carstens del Banco de México hasta noviembre obedece a un cálculo político electoral, aseguró el senador Miguel Barbosa Huerta.

En entrevista, el coordinador de los senadores del PRD señaló que lo que pareciera una anuencia generosa de parte de Carstens no es más que una petición planeada para que en noviembre se ajuste la integración del gabinete a partir de la designación del candidato del PRI a la Presidencia de la República.

En este sentido, dijo que a finales de noviembre o principios de diciembre se anunciarían cambios al gabinete legal en el que José Antonio Meade Kuribreña sería nombrado gobernador del Banco de México; José Antonio González Secretario de Hacienda; Aurelio Nuño Secretario de Gobernación y el candidato presidencial del PRI sería José Narro Robles.

“Todo es un acomodo que se está preparando desde esa proyección de que Don Agustín aguante hasta noviembre, para que se vea una especie de planeación estratégica del gobierno”, sostuvo.

En cuanto a la probable designación de José Narro Robles como candidato presidencial, Barbosa Huerta destacó que el PRI necesita una figura que no tenga todos los puntos negativos de corrupción que tienen la mayoría de sus integrantes, por lo que el ex rector de la UNAM resulta ser el integrante del gabinete federal más indicado para ello.

“El PRI tiene que jugársela en una estrategia que no sea con un candidato que tenga todos los negativos y todos los señalamientos generales de corrupción”, apuntó.

Por otra parte, Miguel Barbosa hizo hincapié en que en el tema del gasolinazo la jugada le salió bien al Gobierno federal, porque a partir de 18 de febrero ya se impuso la liberalización de los precios de las gasolinas.

Sostuvo que las protestas sociales originadas por el gasolinazo de enero sólo sirvieron para eliminar las dos alzas: la del 4 y la del 11 de febrero, pero la liberalización, que es la modificación de los precios diarios de acuerdo a las reglas del mercado ya se impuso.

“O sea, vieron que se calmó la protesta social y se impuso ya la liberalización, esa que provocó tanta protesta social, la calcularon, se impuso, todas las recomendaciones y propuestas que hicimos legisladores quedaron ahí, los temas de austeridad quedaron abandonados completamente”, lamentó.