El presidente Andrés Manuel López Obrador propuso a la Cámara de Diputados un presupuesto de 5 billones 814 mil millones de pesos para 2019, una reducción real de 0.2 por ciento respecto del que está por terminar, y con variables macroeconómicas conservadoras, según la propia definición del titular de Hacienda, Carlos Urzúa.

 

Urzúa afirmó ante los diputados, al entregar el paquete económico 2019: “el crecimiento del PIB se prevé en 2 por ciento, una cifra muy conservadora, pero nos la estamos jugando con esto”.

 

La misma estrategia se siguió para las otras variables macroeconómicas: se solicitó a la cámara fijar un tipo de cambio de 20 pesos por dólar, una inflación de 3.4 por ciento y una cuenta corriente de menos 27 mil 326 millones de dólares, “cifra muy manejable”.

 

El precio por barril de petróleo crudo de exportación se fijó en 55 dólares y el propio secretario refirió que el promedio actual es de entre 58 y 59 dólares por barril.

 

“Es un precio muy al piso el precio del barril, pero preferimos ser pesimistas, porque no sólo es el precio sino la cantidad que podemos extraer. No sabemos qué va a pasar, porque la producción ha ido en picada”.

 

La misma política se aplicó para la expectativa de la plataforma de producción, que se fijó en un millón 847 mil barriles al día. “Es un poco conservador”, insistió Urzúa.

 

En su carta al Congreso, López Obrador explicó que el proyecto de presupuesto “parte del compromiso de preservar la estabilidad macroeconómica, mediante la obtención de un balance primario superavitario que permita mantener estable el nivel de endeudamiento público, sin que para ello se incrementen los impuestos existentes, se creen nuevos gravámenes o se modifiquen las reglas de coordinación fiscal vigentes con los estados”.

 

De hecho, planteó transferencias a los estados por un billón 897 mil millones de pesos a los estados, 2.1 por ciento más en términos reales, y una cifra que equivale a 7.6 por ciento del PIB.

 

Además definió que aun cuando el presupuesto no incrementa de manera considerable, el gasto subirá 6 por ciento más en términos reales en gasto social y 6.1 por ciento en desarrollo económico, gracias a la política de austeridad.

 

Urzúa precisó que los 18 programas insignia del próximo gobierno, entre otros el Tren Maya, el corredor transístmico, caminos rurales, el plan el reconstrucción la pensión para adultos mayores, Jóvenes Construyendo el Futuro y las 100 universidades Benito Juárez, tendrán un costo de 251 mil 600 millones de pesos.