Porque todos tenemos derecho al bienestar y a participar en el desarrollo del país, el Gobierno de México trabaja desde una visión de modernidad surgida de nuestras culturas. El Tren Maya es prueba de ello porque beneficiará a todos por igual, no solamente para una minoría.

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador participó en la ceremonia dirigida a la Madre Tierra que estuvo a cargo de las doce etnias de la región, acto que marca el inicio de la rehabilitación del tramo de vía férrea Palenque-Escárcega, primera de las acciones que da paso a la construcción del Tren Maya.

 

Durante su intervención, el mandatario celebró la participación activa de las etnias en uno de los proyectos de infraestructura emblemáticos del Gobierno de México:

 

“Me da mucho gusto que estén aquí los pueblos originarios: la verdad más íntima de México. La modernidad nuestra es una modernidad surgida desde abajo, a partir de nuestras culturas y para todos. No es modernidad nada más para beneficio de una minoría. Todos podemos participar en el desarrollo de México. Todos tenemos derecho a una vida mejor. Se tiene derecho al bienestar, es un derecho que se debe de cumplir. Todos van a tener participación en este proyecto.”

 

Presupuesto 2019 refleja atención especial para el sureste; es un acto de justicia

 

El jefe del Ejecutivo federal dio a conocer que en tiempo y forma su gobierno cumplió con la entrega del proyecto de Presupuesto 2019 al Congreso de la Unión. Agregó que, producto del abandono histórico que han padecido las entidades del sureste mexicano, se ha tomado la decisión de ejecutar acciones institucionales en condiciones de equidad:

 

“En ese presupuesto se refleja que se va a dar atención especial al sur y al sureste. Y esto no es un capricho, una imposición o porque del sureste sea el presidente de México. Es, sobre todo, un acto de justicia, porque ha sido la región del país más abandonada y ya le llegó ahora la hora al sureste, le llegó su tiempo. Por eso esta obra importantísima.”

 

Recordó que, inicialmente, las comunicaciones de la región se desarrollaron a través del mar y los ríos para dar paso, tiempo después, al ferrocarril del sureste y finalmente las carreteras. En ese marco, señaló que durante las administraciones del presidente Porfirio Díaz se construyeron 20 mil kilómetros de vías férreas:

 

“Por eso, cuando dicen ahora que no se va a poder terminar el Tren Maya, sí él hizo 20 mil kilómetros, ¿por qué nosotros, que vamos a estar seis años, no vamos a construir mil 500 kilómetros de tren?”

 

Turismo internacional tendrá acceso a la riqueza natural y cultural de todo el sureste

 

Luego de agradecer la presencia de empresarios como Daniel Chávez y Miguel Alemán Magnani, así como la disposición y compromiso de la iniciativa privada con el proyecto, el presidente indicó que el proyecto del Tren Maya dará fuerte impulso a la economía nacional, ya que superará con creces el récord de 10 millones de turistas que actualmente visitan la zona costera:

 

“Sólo se dedican a disfrutar de las playas del Mar Caribe y no se introducen hacia los estados del sureste, donde se tiene esta riqueza extraordinaria, cultural. Las zonas arqueológicas son las más bellas del mundo; el proyecto tiene que ver con impulsar el turismo, que los que llegan a Cancún puedan visitar Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas, para que se aproveche esa afluencia turística”.

 

Gobierno federal implementará programas paralelos de beneficio directo

 

Agregó que el proyecto del Tren Maya incluye un esquema de acciones que simultáneamente mejorarán toda la región. En primer término, re refirió a “un programa de reordenamiento urbano. Así como nuestros antepasados hicieron sus ciudades con mucha planeación, ¿por qué nosotros no vamos a hacer lo mismo que en las antiguas ciudades mayas?”

 

Además, productores, ejidatarios y pequeños propietarios recibirán precios de garantía por la cosecha de granos básicos, serán beneficiarios de un apoyo económico semestral y de un programa de créditos a la palabra. En resumen, señaló el presidente, “se va a hacer justicia a los productores del campo”. Esto, sin olvidar los programas para estudiantes, adultos mayores y de empleo para jóvenes.

 

A ello se agrega el beneficio que los estados del sureste recibirán con el programa Sembrando Vida que busca plantar árboles frutales y maderables: “Nada más en el millón de hectáreas que vamos a sembrar, se van a dar empleos, no temporales, permanentes, a 400 mil campesinos trabajadores; jornales bien pagados”, detalló.