Por Alberto Arcega Macuil / Puebla

Un total de 15 planes de negocios enfocados a la importación o exportación de productos y servicios, es el resultado que generaron más de 30 alumnos de sexto semestre de Prepa Tec, con el objetivo de sumarse a la dinámica del comercio exterior poblana, cuyas exportaciones
ascienden a más de 12 millones de dólares anuales, aportando así el 3.8 por ciento a nivel nacional, dio a conocer Yolanda Garza Ramírez, catedrática del Departamento de Desarrollo Humano de dicha institución.
Al detallar que para la generación de estos proyectos los alumnos realizaron analizaron variables económicas, políticas y sociales de países de América del Norte, Europa y Asia, la docente mencionó que una empresa que busca un mercado internacional debe contemplar aspectos como
logística de importación, procesos aduanales, especificaciones técnicas y de salubridad, y mecanismos gubernamentales.
Asimismo, reveló que para la realización de los proyectos, el Centro de Cultura Emprendedora apoyó con la asesoría de expertos en las áreas de logística, finanzas, negocios internacionales y
mercadotecnia.
Uno de los ejemplos de emprendimiento global, es el caso que muestra el objetivo de la actividad correspondió a Argentex, proyecto realizado por Daniela Corona y Humberto Ponce de León, quienes desarrollaron un plan de negocios enfocado a la exportación de plata mexicana a joyerías independientes de Francia, como el caso de La Esmeralda ubicada en Paris.
Hoy en día la joyería de exportación genera un promedio de 280 millones de dólares al año, encabezada por la manufactura de plata. Además de que es una de las industrias menos afectadas por la crisis mundial, y verdadero valor está en el trabajo artesanal y creativo de los comerciantes.
El Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM) cuenta con un registro de cuatro mil 236 empresas dedicadas a la producción y comercialización de joyería de oro, plata y piezas de
fantasías.
Así, los alumnos especifican que la razón de seleccionar la plata también reside en el gusto de los habitantes del país galo por los colores llamativos y diseños creativos de productos mexicanos. También determinaron que los principales productos provendrían de Taxco, Guerrero, por
lo que actuarían como intermediarios a la vez de promotores de lo hecho en México.