El Centro Nacional de Prevención de Desastres Naturales (Cenapred) mantiene un monitoreo permanente a la actividad del volcán Popocatépetl, que en las últimas dos semanas se ha incrementado sin que represente por el momento un riesgo a la población ni obligue a instrumentar medidas emergentes como la evacuación de pobladores cercanos al coloso, dijo el titular de la dependencia Carlos Valdés Gómez.

Desde 1994 el Popo ha registrado constantes explosiones, en algunos casos de alta intensidad que no han puesto el riesgo a los moradores de 13 municipios aledaños y cercanos en forma directa a Don Goyo, explicó el funcionario federal en una rueda de prensa y luego de reunirse con presidentes municipales.

Ante el coordinador Nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente y del secretario General de Gobierno, Diodoro Carrasco, el titular del Cenapred insistió que el Popo es un volcán activo que requiere una atención permanente con un monitoreo ininterrumpido, donde por el momento el mayor riesgo es la caída de ceniza en grandes cantidades.

Reveló que en un sobrevuelo se ha podido constatar un segundo cráter en el cual se han generado desde 1994 un total de 77 domos de lava que se igual manera se han destruidos con exhalación de material incandescente , vapor de agua y ceniza con alturas que han alcanzado los cuatro kilómetros.

En su oportunidad, el secretario General de gobierno, Diodoro Carrasco dio a conocer que con recursos del próximo año se realizarán trabajos para el mantenimiento de las Rutas de evacuación además de colocación de señalética que ha sido vandalizadas por habitantes de la zona

Durante la reunión se pidió a los presidentes de los municipios cercanos permanecer en alerta y se confirmó que hay detectados 74 puntos para el establecimiento de albergues o refugios temporales para casos de una contingencia volcánica.