• Dos mujeres agentes de tránsito denunciaron que el mando les ofrecía canonjías a cambio de favores sexuales.
  • Aseguraron que por no aceptar las proposiciones el acoso también paso al plano laboral, por ello denunciaron en Contraloría y la Fiscalía.

 Odilón Larios Nava. – Severas acusaciones enfrenta el jefe del Sector 4 de tránsito, de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM), dos de las agentes a su cargo lo señalan de acoso sexual y acoso laboral. De lo anterior ya existen denuncias en Contraloría y en la Fiscalía General del Estado (FGE). Aseguran que recurrieron a las instancias penales porque asuntos internos tiene meses que tomó conocimiento del caso y no ha actuado en consecuencia.

Esto fue revelado por las agentes Alicia y Catalina, durante una rueda de prensa a la cual convocaron en un café-churrería del Centro de la ciudad de Puebla, en donde con documentos en mano, denunciaron que el autor de esos acosos es el jefe de Sector 4 Artemio H. G.

En entrevista, Alicia comentó que desde hace diez años forma parte de la SSPTM y que los problemas con Artemio comenzaron el año pasado luego de que a él lo nombraran jefe de sector. Éste, afirmó la mujer, comenzó a realizarla invitaciones a comer y a realizar propuestas sexuales y ellas siempre las rechazó.

Ante lo anterior, Artemio, le indicó que la había propuesto para el puesto de comandante pero que para ello debía relacionarse con él de manera sexual, a lo que Alicia se negó. Las cosas llegaron a un punto que ella no aguantó más cuando él, en su oficina, la mandó a traer e intentó tocar los glúteos.

En ese momento Alicia interpuso los recursos correspondientes ante los mandos de la SSPTM, pero éstos no dieron respuesta por lo que tuvo que acudir a la Fiscalía, a la Agencia Especializada en Violencia Familiar y Delitos Sexuales en donde se inició la carpeta de investigación 1533/2018/AESEX.

Una situación similar pasó Catalina, quien indicó que por no ceder a las proposiciones del jefe de Sector comenzaron a cargarle el trabajo y dejarle los servicios más pesados. También ella acudió a Contraloría, pero el señalado se enteró de su queja y ha enviado emisarios para pedirle que retire la denuncia y a cambió le agendará trabajos sin mucha exigencia y la dejará laborar a bordo de patrullas.

Catalina señaló que no ha aceptado esos acuerdos y por ello ha recibido amenazas de que se la llevará “entre las patas”. También ella presentó la denuncia correspondiente ante la Fiscalía. Ninguna de las dos ha sido notificada de los avances en las investigaciones.