El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, resaltó ayer que “en todo momento y frente a cualquier circunstancia, la actuación de nuestros efectivos militares debe ser en estricto apego a la ley y con invariable respeto a los derechos humanos”.

En la ceremonia en que tomó Protesta de Bandera a la clase 1997 del Servicio Militar Nacional, que se llevó a cabo en el auditorio del Heroico Colegio Militar, el Primer Mandatario refirió que “servir a México desde las filas del Ejército, la Armada o la Fuerza Aérea constituye un gran privilegio y también una enorme responsabilidad.

Portar el uniforme de la Patria conlleva el imperativo moral de mantener una conducta intachable; implica el deber de conducirse con total apego a la ley, y trae consigo la obligación de actuar con absoluto respeto a los derechos humanos”.

“Sólo así se pueden preservar y acrecentar el honor, la estima social y la autoridad moral de nuestras Fuerzas Armadas”, subrayó.

El Presidente Peña Nieto indicó que “una prueba fehaciente de la integridad y honorabilidad de nuestro Ejército, es que ante faltas graves de algunos de sus integrantes su Alto Mando ofreció una disculpa pública a la sociedad mexicana. Este hecho refleja la cultura en favor de los derechos humanos que hoy prevalece en nuestros institutos armados”.

Señaló: “como Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, expreso mi más amplio reconocimiento al General Secretario Salvador Cienfuegos y al Almirante Secretario Vidal Francisco Soberón, por una visión y convicción compartida de promover decididamente la protección y defensa de los derechos humanos”.

Agregó que “con hechos, nuestras instituciones militares han mostrado que son una fuerza garante de la independencia y la soberanía; son una fuerza para la paz y la tranquilidad de las familias mexicanas; son una fuerza para el bienestar y el progreso nacional”.

En el evento, el Titular del Ejecutivo Federal recordó que la Batalla del 5 de mayo de 1862 “demostró al mundo que los mexicanos somos los dueños de nuestro propio destino, y que unidos podemos vencer a cualquier enemigo y superar toda adversidad”.

“A más de siglo y medio de distancia, esta gloriosa hazaña sigue siendo motivo de identidad para los mexicanos. Es una conmemoración que nos hermana dentro y fuera del territorio nacional”, apuntó.

Explicó que en naciones como Estados Unidos y Canadá “se realizan actividades que reúnen a miles de personas para celebrar esta fecha emblemática. Nuestras comunidades en el exterior festejan el orgullo de ser mexicanos, el orgullo por su historia y por sus raíces”.
Finalmente destacó “Queremos que actúen siempre con apego a los más elevados valores cívicos y, sobre todo, que asuman el papel protagónico que les corresponde a los jóvenes en la transformación de México”.