• Se presume que al elemento municipal le propinaron al menos 20 disparos, ya que en el lugar fueron embalados el mismo número casquillos.

Odilón Larios Nava.- Acribillado por seis sujetos, durante la noche del miércoles, quedó un elemento de la Policía Auxiliar de Actipan de Morelos, en el municipio de Acatzingo.
Andrés Alberto Juárez Díaz, de 35 años de edad, iba acompañado de su compañero Nicolás, quien refirió que al circular a bordo de la unidad 011 en recorrido de vigilancia, fueron alcanzados por seis sujetos a bordo de una camioneta Ford Explorer, color negro y un sujeto de una motocicleta, quienes interceptaron la patrulla.
El reloj marcaba alrededor de las 23:00 horas del miércoles y los efectivos municipales circulaban a bordo de la calle 5 de Mayo casi esquina con Pino, de Actipan de Morelos, en el municipio de Acatzingo.
El compañero del hoy finado, Nicolás relató que los sicarios los hicieron bajar de la patrulla, les dijeron “se metieron con las personas equivocadas”, los hincaron frente al vehículo oficial y luego sólo le disparó a Andrés.
De acuerdo a los primeros reportes le dispararon en al menos 20 ocasiones – a juzgar por el número de casquillos encontrados en el sitio – con armas tipo R-15 y calibre 45 milímetros.
Informes extraoficiales indicaron que horas antes los policías habían participado en un operativo en el cual aseguraron dos camionetas con contenedores con combustible. Probablemente ese hecho esté vinculado con el homicidio.
Andrés quedó sólo con las piernas dobladas, y la parte superior de su cuerpo a un costado de la puerta del piloto de la patrulla. A tres metros del cadáver, se localizaron 20 casquillos, por lo que se presume que el cuerpo presentaba un número similar de impactos en el cuerpo.
Según las declaraciones del policía que resultó ileso, los delincuentes portaban armas largas y cortas, lo que se confirma por el calibre de los casquillos localizados en el lugar. Cuando los paramédicos de Cruz Ámbar Acatzingo llegaron hasta el lugar se percataron de que el hombre ya estaba muerto.
Los compañeros del occiso fueron los que se encargaron de asegurar el lugar en donde yacía el cadáver del uniformado. Se esperó el arribo del Ministerio Público de Tepeaca para que efectuara las diligencias del levantamiento del cadáver e iniciar las investigaciones de rigor.