Luego de reunirse con el Papa Francisco, en la Santa Sede, el presidente Enrique Peña Nieto informó que a nombre del pueblo mexicano le hizo una invitación formal al Sumo Pontífice para realizar una Visita Oficial a México. El Obispo de Roma aceptó gentilmente, y lo hará en una fecha que habrá de determinar con posterioridad.
“Él ha aceptado la invitación” y ha dejado a su consideración el momento en el que eventualmente esta visita se haga a México, “pero sin duda, esto es motivo de gran alegría”, dijo.
En un mensaje a medios poco después de que sostuvo la reunión de media hora con el Sumo Pontífice, destacó que el Papa Francisco le comentó que “él tiene un especial cariño para con el pueblo mexicano”.
El presidente Enrique Peña Nieto le expresó que “el pueblo de México es en su gran mayoría un pueblo católico, a lo que por cierto, me ha respondido que es católico, pero es especialmente guadalupano”.
Consideró que el encuentro con el Papa Francisco y los temas que ambos abordaron “reafirman la buena relación que hay entre nuestro país y el Estado Vaticano, esta relación de respeto y de armonía, y que en mucho coincide con el propósito común de impulsar condiciones de bienestar y desarrollo social en nuestro país”.
Afirmó que le reiteró al Sumo Pontífice “nuestro firme e invariable respeto para con el Estado Vaticano, para con la libertad religiosa; y, sobre todo, debo señalar, el establecer con él una relación particular de respeto, de afecto y de cordialidad”.
Además, indicó que reafirmó “que México es un Estado laico, que no significa un Estado antirreligioso, sino todo lo contrario: un Estado en el que se preserva y se respeta la libertad de credo, de culto y que el Gobierno está para ser garante de este derecho que consagra nuestra Constitución”.
Por otra parte, dio a conocer que en el encuentro dialogó con el Sumo Pontífice acerca de los esfuerzos que su Gobierno realiza para impulsar el desarrollo social con la Cruzada Nacional Contra el Hambre en México, el combate a la pobreza, la marginación. También le platicó al Sumo Pontífice acerca de las reformas transformadoras y de cambios estructurales que México ha venido experimentando, que tienen por objetivo central asegurar que México pueda crecer económicamente de manera sostenida para generar condiciones de mayor bienestar.
Otro de los temas que se trataron fue uno que, expresó, “es un tema que a él preocupa, el de la atención a los migrantes”.
Al respecto, indicó, “comprometí que el Gobierno de la República estaría en alcance a las acciones que ya lleva a cabo y en adición a las mismas, impulsando apoyos a las acciones que organizaciones de la sociedad civil llevan a cabo para apoyar a los migrantes, aquellos que cruzan nuestro país en territorio nacional en su paso hacia los Estados Unidos, desde Centroamérica; y algunos mexicanos que, también siguiendo estas rutas de migrantes, intentan llegar a los Estados Unidos”.
Mencionó que, evidentemente, con el Papa Francisco conversó “sobre los temas que son clave, en la prioridad o que son prioridad para el Gobierno, e hice mención, evidentemente, de todas las acciones que hemos emprendido en materia de seguridad y también los avances”.
Sobre ese tema, el Presidente Enrique Peña Nieto informó que hay “sin duda, datos muy alentadores en la disminución de violencia, que particularmente se tiene en algunas partes de la República, que anteriormente tenían índices de criminalidad más altos y, sobre todo, de mayor violencia, y que hoy las cifras claramente evidencian que ha habido una disminución sensible”.
Al término del encuentro, el Primer Mandatario obsequió al Papa Francisco una figura artesanal de la Virgen de Guadalupe y una camiseta de la Selección Nacional de Futbol, firmada por todos los integrantes del equipo, ya que el Sumo Pontífice es un reconocido aficionado al balompié.