• Para realizar sus estudios han usado metales pesados como el mercurio, anticuerpos a diversos marcadores y fluoróforos

Desde la formación académica básica aprendemos que las neuronas se encuentran en el cerebro y la médula espinal y que debemos cuidarlas para funcionar apropiadamente; sin embargo, poco se sabe sobre su existencia en órganos periféricos como el estómago y los intestinos, y mucho menos de su presencia en otros órganos vitales como el corazón y las gónadas (ovarios y testículos).
Al respecto, Félix Luna Morales, profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Químicas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) señaló que por varios años le ha interesado el sistema reproductor y, en este caso, los ovarios y los testículos como órganos periféricos que están conectados por nervios a la médula espinal y el cerebro.
Comentó que interés científico estuvo marcado desde sus primeros experimentos, que consistían en realizar lesiones con toxinas de las neuronas dopaminérgicas en el hipotálamo que tenían relación con conductas reproductivas .
“Lesionaba las neuronas y veía su funcionamiento, ahora estudio la conexión de los ovarios o los testículos con la médula espinal y el hipotálamo, tema que he seguido cultivando y me he focalizado en la formación de los folículos, el desarrollo de ellos y la ovulación. Justamente fue en este ambiente cuando me introduje en la genética y la biología molecular para estudiar los mecanismos fisiológicos a este nivel”.
Agregó que las funciones básicas de los ovarios y los testículos, son producir óvulos y espermatozoides, respectivamente, también producir hormonas, como el estradiol que caracteriza a las hembras y testosterona en el caso de los machos.
“En el Laboratorio de Neuroendocrinología de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP que dirijo, hemos estudiado las neuronas intrínsecas tanto en los ovarios como en los testículos de las cobayas. Hemos usado animales recién nacidos y animales adultos jóvenes para saber si la cantidad y la actividad de las neuronas se modifica al adquirir la capacidad de reproducción”.
El investigador indicó que para realizar sus estudios han usado metales pesados como el mercurio, anticuerpos a diversos marcadores y fluoróforos, lo que le ha permitido localizar neuronas aisladas y neuronas agrupadas formando ganglios, han tenido dendritas unidas que forman redes.
“Las cobayas jóvenes tuvieron mayor cantidad de neuronas y mayor cantidad de conexiones entre ellas, esto en comparación con los animales recién nacidos. Hemos propuesto que las neuronas intrínsecas de los ovarios son parte del sistema de regulación local y de comunicación con las neuronas de la médula espinal y el hipotálamo”.
En cuanto a la presencia de neuronas en los testículos, Félix Luna detalló que las neuronas tienen las mismas formas pero diferente cantidad y distribución, “en los testículos, las neuronas intervienen en la producción de espermatozoides y testosterona”.
“También intervienen en el ascenso y descenso de los testículos al escroto, regulan el flujo sanguíneo y la temperatura local, fenómenos que se modifican en los periodos activos o pasivos de reproducción, un fenómeno muy marcado en los animales de reproducción estacional”, comentó.
Finalmente dijo que en síntesis, las neuronas intrínsecas de las gónadas son el eslabón que faltaba entre el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico, “hacía falta un elemento de conexión, entonces este eslabón son las neuronas intrínsecas, que forman una red completa de neuronas en el sistema de regulación funcional”.